30 de marzo de 2011

Tazria


Desde el momento de la creación de este blog, el 5 de Av de 5767 (20 de julio de 2007) había pensado dedicarle un espacio de reflexión al estudio semanal de la sección de la Torah, cosa que no se cumplido hasta el momento, salvo alguno que otro comentario esporádico de las mismas. Una de las razones principales es el factor tiempo, y la dedicación que requiere esta empresa, además pienso yo,  existiendo en la web tantos espacios maravillosos dedicados a reflexionar precisamente sobre “La Parashat de la Semana”  por Estudiosos de la Torah, que viven de acuerdo a sus Normas, las Mitzvot, que decidí escribir más bien sobre otros temas, y no específicamente sobre la “Parashat”, para no prometer escribir sobre la parashá con el ritmo de semana y no hacerlo (ya que también el ritmo de publicación de este blog es relativamente esporádico, puesto que en casi cuatro años de existencia he posteado solamente 94 entradas, lo cual es casi dos artículos por mes) 

Pero a partir de esta semana, he decidido tratar de publicar semanalmente sobre la parasha, no de manera profunda, ni mucho menos un estudio extenso versículo a versículo, sino más bien de la siguiente manera: Estudiar una palabra o un versículo de la parasha de la semana, y usarla como reflexión de la misma, de forma fresca y escrita en forma de clase discurso, muy corto.   
¿Pero qué es una Parasha? Una Parashá פָּרָשָׁה es una sección de un libro de la Torah en el texto masorético. Estas divisiones del texto son independientes del número de capítulos y versículos (que no forman parte de la tradición Masorética) Parashot no están numeradas, pero algunas tienen títulos especiales.
La división de Parashot que encontramos en los rollos de la Torah de hoy en día de todas las comunidades judías, están basadas en la lista sistemática proporcionada por Maimónides en su Mishné Torá, y él a su vez basó su división de la Parashot en el Códice de Alepo, al menos esto es lo que piensan los académicos modernos, profesores Goshen-Gottstein, Penkower.
Esta división de Parashot nunca fue completamente estandarizada al momento de imprimir biblias hebreas y pergaminos escritos a mano, a pesar de los intentos importantes que se han realizado para crear reglas fijas.
Hace un tiempo, coloque en este blog, un artículo titulado “Brevisima Introducción al estudio de la Torah” donde coloco la lista de parasha por libro, y pongo enlace a los comentarios de las mismas una por una a la página de Tora.org.ar. Aquí te dejo el enlace de este post:
Parasha Tazria.
La Palabra 13. 

En esta semana en curso estamos estudiando la parasha Tazria, que está comprendida por los capítulos 12-13 del libro de Vayikra (Levítico)  y como este año es bisiesto leemos Tazria por separado (puesto que en años normales la leemos en conjunto con la parasha  Metzora).
En esta ocasión vamos a estudiar-reflexionar sobre una palabra de esta parasha, su título Tazria  

תַזְרִיעַ

Si nos vamos directamente al texto de la Torah, al capítulo 12 de levítico, nos encontramos con algo muy especial, la parasha no comienza con la palabra escogida para ser su título, sino que la palabra Tazria, traducida como “Concibe” es la palabra número trece contando desde el inicio de la parasha. Véase en la imagen siguiente:
  
¡Bingo! El número trece dentro de la Sabiduría de la Torah es especial, es el valor numérico de las palabras Ejad “Uno” y Ahavah “Amor” los Sabios de la Torah, los mequbalim, dividieron el texto Sagrado en palabras y párrafos a modo de código, y no es casualidad que la palabra “concebir” Tazria sea la número 13. Nada en la Torah, es azar y cada detalle de la misma contiene maravillosos secretos. Y es por ello que los Sabios de Israel nos enseñan sobre ella, léela al derecho y al revés, escudríñala de arriba  abajo,  y de ella no te separes jamás.  
La parasha nos habla de una "mujer que concibe", y en nuestra existencia hay dos fenómenos independientes a nuestra voluntad “nuestro nacimiento y nuestra vida” puesto que no pedimos nacer ni existir, pero a la vez, amamos la vida (al menos toda persona normal) Tazria “Concebido” por ser la palabra trece de la parasha está relacionada con las palabras “Amor” y “Uno”.
El fenómeno de nuestra existencia engloba dos componentes, uno pasivo y otro activo.
El Activo: El nacimiento y la vida.
El Pasivo: El amor por la vida.
(Rav Zukerwar Tzl)
El amor que cada individuo profesa en la forma de  "gran (e infinito) amor por su Creador", de amor por las tradiciones y la Torah, de amor por su pareja, familiares y compatriotas, y de amor mundano (finito) es su manera de relacionarse con lo esencial, lo que trasciende las palabras, lo que no se puede explicar, como la vida misma.
El objetivo del estudio de la Torah y su dimensión interior, la Kabalah, es dar orientación a esa fuerza esencial, a ese amor, hacia la unidad,  donde comprendemos que todas nuestras diferencias aparentes son solo exteriores, y secundarias, y que todos somos parte de la misma Realidad Infinita “UNO”. Puesto que El único bien posible es aquel que nos incluye a todos, EL. (Rav Zukerwar Tzl)

13 representa simbólicamente el Amor Superior, el altruismo, lo único capaz de unificar y de dar armonía  a los opuestos, y para eso fuimos “Concebido” Tazria, para la Unificación.

Tazria, Thazria, Thazri'a, Sazria, o Ki Tazria 

4 comentarios:

  1. Interesante idea pues me permite de manera clara y sencilla obtener esta informacion.

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  2. Jajaja, Javerut, Buen Día!!!
    El esfuerzo de limpiar el vínculo de conexión con "nuestro Neshamá" y con La Fuente Del Todo (LFDT) pasa por liberar a nuestra concienccia, hacer la basija para la Neshamá, que es el único de las partes nuestras que puede unirnos, corresponde al intento permanente y el el guía que lo puede asignar a cada quien, si fuera general, es como buscarlo en una receta.
    Gracias,
    eg

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  3. Aclarando, El guía, hasta que podamos establecer conciente (tanto como "sueño" como de "conducta" la conexión con nuestra Neshamá y que sea ella quien nos guén en nuestro vivir.
    Gracias,
    eg

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