Por tal razón, debemos decir que hacer esto, está muy mal visto por Di-s, y debe uno cuidarse en extremo de no cometer esta grave falta.
Antes una acotación, la prohibición recae para ambos géneros (no sólo para varones), si es una práctica individual.
Y, una segunda nota. Este tema es sumamente extenso y bifurcado, así que trataremos de atenernos a su pregunta.
Nuestros legisladores discuten cuál es el motivo principal para que recaiga a priori una prohibición sobre esta práctica sexual.
Hay, al menos, tres argumentos fundamentales:
- Shefijut damim - verter sangre;
- zera lebatala - simiente desperdiciada;
- niuf - práctica inmoral.
Le explicaré a muy grandes rasgos.
Para los que sostienen el primero, entienden que al eyacular en un lugar que no sea dentro de la esposa se está cometiendo un crimen (en potencia), pues la posibilidad de vida es desperdiciada, una probable vida que no ha sido sembrada.
Los segundos afirman que al no utilizar el semen para lo que es su función, el hombre se está vedando la posibilidad de cumplir la mitzvá de perú urebú (crecer y multiplicarse), por lo que se considera que su simiente esta siendo desperdiciada.
Los de la tercera posición dicen que esta práctica es inmoral, inapropiada e indecente, sin importar en sí el destino final del semen. Y, como verá, aquí queda incluida la prohibición para las mujeres, pues sería inadecuado también para ellas.
(En los casos en que es necesario masturbarse por razones médicas, o por proveer de simiente para la inseminación artificial de la esposa, es evidente que no estamos ante ninguna de estas situaciones y la práctica no sólo no está prohibida, sino que es apoyada legalmente).
Ahora bien, existe un motivo psicológico subyacente y que puede explicar perfectamente la dureza de la prohibición impuesta por nuestro Sabios.
El deseo sexual es sumamente poderoso en la gran mayoría de las personas.
¿Cuál podría ser la razón para esta cualidad natural?
Si supusiéramos que es solamente un excitante del placer del individuo, nos quedaríamos cortos, aunque no estaríamos errados.
Similarmente nos ocurriría si sólo lo explicáramos con parámetros físicos o fisiológicos.
Lo justo es pensar que esta fuerza es tan poderosa para beneficio de la especie (además del provecho personal evidente).
El enorme placer proveniente del sexo, y su inmenso poder movilizador se basa en la necesidad de satisfacerlo con un miembro del otro sexo, y de esa forma posibilitar el mantenimiento de la especie y su proliferación.
El deseo sexual nos compele -naturalmente- a buscar a otro ser humano.
También, el deseo sexual nos mueve hacia fuera del sí mismo egoísta, para encontrar a otro, y de esa forma volver al sí mismo en un nivel superior.
La persona que prefiere -como método rutinario- la masturbación en lugar de los riesgos, los altibajos, los éxitos de hallar pareja y mantenerla, antepone una barrera en su relación con los otros, y con un otro especial para ella.
La masturbación es una categoría moral de crimen, porque mata la posibilidad de relacionarse con aquel otro relevante en nuestra vida.
La masturbación es una categoría moral de simiente desperdiciada, pues la persona malgasta su vida en el egoísmo en lugar de la apertura a la sociedad.
La masturbación es una categoría moral de indecencia, porque separa al individuo de los otros, y de sí mismo, en un océano de egoísmo.
En lugar de mayor conocimiento del sí, la masturbación compulsiva o rutinaria aísla al individuo y le coarta sus facultades de crecer.
¿Es acaso una práctica mecánica - fantasiosa - egoísta es una meta en sí misma?
Diferente consideración recibe el juego sexual previo al intercambio genital de los cónyuges, o en otros casos particulares que no trataremos aquí.
En definitiva, no es producto de un pensamiento abstruso que esta práctica esté a priori prohibida, sino, que está basada en el conocimiento profundo de la persona, y con miras al crecimiento de la persona y la sociedad.
Tomado de:

Está claro que No es una práctica kadosh, y que es diametralmeente opuesta a la espiritualidad de la persona. Pero de ahí tratarla como el pecado más grave de la Torá, carece de fundamento. Génesis 38:8-10"Entonces Judá dijo a Onán:llégate a la mujer de tu hno, y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hno. Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya,sucedia que cuando se llegaba a la mujer de su hno, vertía en tierra, por No dar descendencia a su hno.Y desagradó en los ojos del Eterno lo que hacia, y al él también le quitó la vida". Nos damos cuenta que el Eterno lo mató por no querer darle descendencia a su hno, No porque se masturbó.O de lo contrario Hashem debería destruir a toda la humanidad, y nos damos cuenta que en la realidad No es así, porque Kadosh Baruj hu conoce los pensamientos y los esfuerzos de todos sus hijos, por guardar sus mandamientos, y en especial la condición de solteros, sobre todos los hombres. La única forma práctica y real de salir completamente de la masturbación es casarse, o tener el don de continencia. De lo contrario aunque el hombre ore, ayune, estudie Torá diaramente, haga tzedaká, medite. Solamente podrá tener victorias parciales en ese aspecto, ya que según la kabbalah el hombre puede hacer el 50% del tikun soltero, para lograr el 100%, necesecitas tu alma gemela. Lo más importante es seguir empujando hacia el crecimiento espiritual, aunque nos caigamos,llegará un dia de tanto empujar,y hacer acciones de compartir, expandiendo nuestras vasijas, que el Eterno nos trerá nuestra alma gemela, y botaremos esa klipá de la masturbación por completo.
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