3 de febrero de 2014

Ser Serios

Feliz día, la semana pasada me dijeron que tenia abandonado el blog, la verdad es que si, lo tengo un poco descuidado. Algunos amigos relacionan los artículos de este blog con diversos sucesos de mi vida familiar, y del compartir de nuestros grupos de estudio, lo cual me parece de alguna manera interesante, lo que si puedo decirles es que para este nuevo ciclo tengo planificado una serie de artículos interesantes.
Me llego un artículo, de un extracto, del libro "There Must Be a Better Way" ("Debe haber una mejor forma") de Yossi Ives, interesante y que vale el esfuerzo tanto de comentarlo, como promocionar el texto.
En hebreo la palabra "Ratzon" puede traducirse como Deseo, y a la vez como Voluntad.

El deseo y la voluntad tienen un origen suprarracional, es decir que van mas allá del pensamiento racional. En nuestro caso satisfacer un "deseo", equivale a vencer la limitación oponente (que generalmente aparece como contrario) para lo cual ponemos toda la "Voluntad".

Las personas confunden deseo con la voluntad, con determinación o compromiso, que involucra satisfacer dicho deseo y tener éxito.

Desear algo muchísimo no es lo mismo que "ser totalmente serio en cuanto a lograrlo". Solamente cuando una idea cambia de un sueño a una meta concreta, incluyendo un plan de acción detallado, las cosas comienzan a ocurrir.
Hay muchas ideas realmente geniales terminan siendo un fracaso. La razón clave es que en nuestras propias mentes nos estamos menospreciando; estamos socavando nuestro propio éxito.
Aquí viene lo interesante del artículo. Conozco muchas personas que hablan de manejar el correcto lenguaje, pero sus acciones van contrarias a lo que su "lenguaje acertivo" plantea. Mucho cuidado.
Pero volviendo... la elección de tus palabras revela lo que estás pensando realmente. Aquí hay tres palabras de las que cuidarse, evitandolas en todo momento:
"Si...", "Intentar" y "Pero".
Utilizarlas implicará que estás dudando de ti mismo. Y por lo tanto que no hay certeza en ti mismo.
Estas expresiones usualmente indican que tú no crees en lo que estás diciendo, así que cave hacerse la pregunta ¿qué probabilidad tiene tu meta de llegar a rendir frutos?
Fíjate, del uso correcto del lenguaje:
SI, en frases como:
"Si finalmente logro organizar mis asuntos, tendré un plan de negocios increíble".
"¿Si?" ¿Qué tipo de lenguaje es ese? ¡Yo pensé que eras serio! No digas "Si" – di ¡Cuando! Pensé que dijiste que era un plan increíble, entonces ¿por qué comenzar con "Si"? No tengo idea que es lo que dice tu plan de negocios, pero si tú no estás completamente entusiasmado con él, hay una gran probabilidad de que siga siendo un gran "Si".
"Si" es dudoso. ¡Prohíbe esa palabra! "Si" puede implicar elección, pero a menudo simplemente significa que dudas que ocurrirá alguna vez.
Nuestros Sabios dicen (Talmud Kidushin 40a) que Dios se relaciona con una intención positiva como si fuese una acción. ¿Por qué? Porque si tienes una intención seria, lo más probable es que resulte en acción. Cualquier incredulidad, ya sea en Dios o en ti mismo, es problemática. ¿Hay algo que te gustaría hacer? ¡Entonces hazlo! En varias ocasiones en la Torá, la palabra en hebreo para "Si" ("im") significa en realidad "cuando"; me imagino que "si" no es siempre una opción.
INTENTAR, en frases como:
"Voy a intentar organizar mi oficina antes de que esté literalmente sumergido en mis papeles".
¿A que te refieres con "intentar"? ¿Vas o no vas a ordenar tu oficina? Nadie en la historia del planeta ha intentado limpiar su oficina, o lo hizo o no lo hizo.
La palabra "intentar" presupone fracaso. La palabra "intentar" es usada a menudo cuando hay una expectativa de derrota. No vas a intentar enfrentar el diluvio de tu oficina, ¡tú "vas" a enfrentarlo! No puedo garantizar que tendrás éxito, pero puedo garantizar que si intentas hacerlo, no lo tendrás. Tú no intentas hacer tus cuentas, solamente las haces. Para alcanzar una meta, no lo intentes; tan sólo hazlo. Como Yoda dijo en El imperio contraataca: "Hazlo, o simplemente no lo hagas. No hay 'intentar'".
Y así como lo expresó Rav Menajem Mendel de Kotzk (1767-1859), conocido como el Kotzker Rebe: "Decir 'Quiero hacerlo', es una mala característica; decir 'Voy a hacerlo' es mejor; decir 'Lo estoy haciendo' es una buena característica". Con la ayuda de Dios, tendrás éxito.
PERO, en frases como:
"Estoy comprometido a trabajar para entender este manual de computadora, pero necesito entender algunas otras cosas primero". La palabra "pero" es el equivalente verbal a la reversa de tu auto. Niega lo que se haya dicho antes. "Pero" es un gran borrador. Borra cualquier posible intención que hayas expresado anteriormente.
Hace una semana una amiga, me dijo algo como: "Armando, te ves realmente presentable hoy bien hoy, pero estas gordo". Sería mejor si ella no hubiese dicho nada, porque se gano mi indisposición inmediata, contrario seguramente a lo que estaba buscando.
Cuando alguien dice, "Sí, pero…" tú sabes que el énfasis está puesto en el "pero", no en el "sí". Cuando tú estás expresando tu afirmación positiva, no hay "pero". No uses esa palabra otra vez.
Cambiar tu lenguaje no es la solución a todos tus problemas, pero es un ingrediente esencial. Por eso comente inicialmente sobre el uso del lenguaje. Cuando hablamos, incluso si nadie escucha una palabra de lo que decimos, el cerebro presta mucha atención; registra las advertencias, la duda. Esto envía un mensaje a tu cuerpo: no hagas demasiado esfuerzo; este tipo no va en serio.
Así que comienza a hablar como si lo dijeras en serio. Sin utilizar "si", "intentar" o "pero".

 


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