5 de agosto de 2011

Moisés en el monte Sinaí



Moshé, que caminó en el Cielo como uno camina en la Tierra, se saludó con un ángel que le preguntó:

 “¿Qué estás haciendo aquí, hijo de Amram? ¿Qué tiene para hacer un mortal que vive en el mundo físico, en los sagrados Cielos?”

“No vine por propia voluntad,” contestó Moshé.

Y añadió: “Nuestro Amo me ha traído aquí para recibir la Torah y entregarla al pueblo judío”

Cuando los ángeles comprendieron que Moshé se llevaría la Torah de los Cielos y la traería a la Tierra, se lamentaron ¿Se separarían para siempre de su querida Torah?

Hashem sugirió a Moshé:

“Ve y habla con los ángeles. Convéncelos de que no necesitan la Torah y que no deben sentir que estás quitándoselas”

Animado por las palabras de Di-s, y aferrándose al trono Celestial, Moshé tomó valor.

“Todo lo que está escrito en la Torah no tiene relación con ustedes”

les dijo. “¿Qué dice la Torah?: ‘ Yo soy Di-s, tu Di-s que te sacó de la tierra de Egipto’. ¿Ustedes fueron esclavos en Egipto? ¿Acaso Hashem los rescató de allí? La Torah también dice: “No tendrán ningún dios ante Mí” ¿Ustedes rinden culto a los ídolos fabricados por el hombre? ¿Tienen inclinación a robar, codiciar lo que pertenece a otros? ¿Tienen padres que honrar? ¿Qué uso le darán a la Torah? No pueden observar sus mandatos positivos ni sus prohibiciones.”

Oyendo estos argumentos, los ángeles tuvieron que conceder a Moshé que estaba en lo correcto.

Moshé permaneció en el Cielo durante 40 días y 40 noches, aprendiendo la Torah Escrita y la Torah Oral. Cuando veía que los ángeles preparaban el man (comida que caía del Cielo en el desierto) para que los judíos comieran al día siguiente, sabía que era día. Cuando el man caía, sabía que era de noche en la Tierra.

Un día, Moshé vio a Hashem agregando coronas a las letras de la Torah. Pidió a Di-s que le explicara la razón y Hashem dijo: “Dentro de algunos años, nacerá un Tzadik que sabrá los detalles de leyes y pensamientos de la Torá que se encuentran cada corona que estoy agregando.”

Moshé rogó ver al Tzadik. Di-s le mostró muchos discípulos sentados en innumerables filas. A su cabeza, un hombre que parecía un ángel celestial. Moshé no podía entender lo que estaban diciendo, y se sintió muy afligido.

Entonces, de repente, Moshé oyó que uno de los estudiantes preguntaba al hombre de apariencia angelical de dónde aprendían esto. Rabi Akiva contestó: “Todo lo que estoy enseñando e innovando en Torá, es una transmisión directa de lo que Moshé recibió en el Monte Sinai”. Moshé se reanimó por estas palabras pero le preguntó a Di-s: “Si Tú piensas crear semejante gran persona, por qué no le concedes el privilegio de entregar la Torah a los Yehudim?”

“Te He elegido para entregar la Torah a mis hijos” Hashem dijo a Moshé. “Y ya que eres tan modesto, aumentaré tu sabiduría y conocimiento”. Y en ese momento, Di-s abrió los 50 Portones de Sabiduría, permitiéndole atravesar 49 de ellos. La sabiduría de Moshé era tan grande que ninguna otra persona podía comparársele. 

Y es de Moshé que aprenderemos Torah cuando llegue el justo Mashiaj.

Tomado de: 



Notas sobre conceptos Luriánicos.


Que el mérito, de compartir la Luz y la Sabiduría de la Dimensión interior de la Torah, la Kabalah, traiga la Redención final.
 
Pues como enseñó Rabí Abraham Azulai: “Consideren que, si el hombre que no conoce la sabiduría de la Kabalah, es como una bestia... porque guarda las mitzvot (preceptos) sin saber la razón y gustar de ellos, sólo manteniéndolos como una tradición. Y se parecen a bestias que comen heno, que no tiene el sabor del alimento hecho para el hombre”.
 
Y como dijo Rabí Yaakov Abujatzeira: "Mientras el hombre no conoce la sabiduría secreta de la Torah, camina en la oscuridad, como un ciego en un túnel. Cuando conoce esta sabiduría, emerge de la oscuridad hacia la luz”.

Antes de la creación del mundo, la Luz infinita llenaba toda la Existencia. Cuando Él, quiso crear el mundo retiró su luz (Sefer Etz Jaim)

Esta luz sufre de numerosas contracciones “Tzitzumim” (restricciones, contracciones del deseo de recibir la plenitud de la Luz Infinita) donde cada Tzimtzum (contracción) es una disminución gradual de la “Luz Divina” y una adaptación a la capacidad de recepción de los seres creados.

El espacio vacío o “jalal panúi” originado por el proceso de Tzimtzum, es necesario, púes de no ser así la Luz Infinita "llenaría toda la realidad" (tal como enseña el Arí en Etz Jaím).

De ser así no habría espacio alguno donde la voluntad se manifieste en forma independiente, bien y mal, anulando así el libre albedrío otorgado al hombre. Más aún, sin este espacio vacío no existiría la Creación y continuaría siendo todo Infinito sin posibilidad de toma de conciencia por parte del deseo de la Neshamá.

El reshimu es la impresión residual que quedó de la luz infinita que Di-s "retiró" de la Creación por medio de este proceso de tzimtzum, similar a la fragancia del vino que queda impregnada en la copa, después de haberla tomado.

Siendo esta “impresión o huella” lo suficientemente "débil" y tácitamente "invisible" (tanto como "no existente") como para permitir la existencia de una realidad independiente.

Dentro de la oscuridad primordial, llamada la "noche" del vacío creado por el tzimtzum con el "punto" del reshimu en su interior (llenando el vacío con el ser "potencial"), Él, irradió un rayo de luz Divina, el cual es llamado el rayo de la "mañana".

Este rayo de la "mañana" es la revelación de la inmanencia de Di-s en la creación. El cual es “El llena todos los mundos”, sobre este tema habló abiertamente Rabí Schneur Zalman Tzl, en el Tania, explicando los Conceptos expuestos por El Santo Arí.

Este “rayo” le otorga a cada ser creado, de acuerdo con el nivel de conciencia, la percepción de que Di-s está con él (donde sea que esté y cualquiera sea el estado de su ser), recreándolo continuamente de nuevo y que Su providencia Divina está siempre cuidándolo….

La ruptura de los recipientes (en hebreo Shevirat Hakelim)  es una etapa en el proceso creativo que tiene lugar varias etapas posteriores al tzimtzum inicial (la contracción de la luz infinita de Di-s). Explica la rotura de las sefirot inferiores a keter, jojmah y binah, después del tzimtzum se derramó la luz divina que fue recogida en vasos, se produjo, en Tohu, en las Sefirot de Igulim.

Luego del tzimtzum inicial hay un rayo de luz infinita que brilla en el vacío aparente. Entonces es creado el mundo que es conocido como Adam Kadmón. Es un estado puro espiritual y Divino.

Luego viene otro mundo llamado Olam haakudim. Es el primer mundo que posee un recipiente verdadero para contener y definir su luz. Las diez luces de ese mundo están contenidas dentro de un sólo recipiente.

Luego viene otro mundo llamado olam haNikudim, en el cual los diez recipientes que contienen las diez luces son muy pequeños; como estos recipientes no son maduros son rotos por la luz que brilla en ellos.

El aspecto natural del proceso de rectificación es el de la creación constante que nosotros experimentamos (la rectificación de la dimensión interior de la realidad depende de nuestro servicio Divino).

La ruptura de los recipientes tiene lugar entonces en la etapa que es llamada olam hatohu, olam hanikudim, que está varias etapas después del tzimtzum inicial.

La Luz de Keter se revela en Jojmah, después pasa a Binah. La proximidad de estas sefirot hace que esta primera parte del proceso se pueda efectuar, después la luz llega a Dáat. Pero la Vasija (Keli) de esta sefirá no puede soportar la intensidad de esta Luz. Entonces se rompe y reenvía la integridad de esta Luz a Jesed, que, a su vez, se rompe. Al igual que las Sefirot siguientes, hasta Yesod, la sefira maljut se resquebrajo pero no se rompio.

Como consecuencia de esa ruptura se crearon las Klifot, formas oscuras, raíces del mal. Existe en el Kabalah una forma de reparación de este estado, el Tikún Olam.

4 de agosto de 2011

Reflexión de la Semana

Rabí Itzjak Luria Tzl, en un año y medio de enseñanzas revolucionó la Kabalah, y su método ha llegado a ser el predominante como forma de estudio.

Rabí Itzjak Luria Tzl fue el precursor de una nueva era humana y espiritual. Y no sólo fué uno de los grandes Kabalístas, sino el primero a quien se le dio “permiso desde lo Alto” para revelar la sabiduría de la Kabalah a las masas.

Su habilidad para transformar la Kabalah de un método para unos pocos escogidos a un método para todos, le convierte en un gigante por siempre.

El mundo físico es sólo la piel superficial de la realidad.
 

La forma en la que vemos el mundo es definitivamente la forma en que nuestra mente interactúa con el mundo. Nos vemos como seres separados, pero de hecho, nosotros, las estrellas, nuestros amigos y enemigos, y todo a nuestro alrededor, todos nosotros, somos un pensamiento en la mente de Creador, no hay nada más que Creador, Él es uno y su Nombre es uno. 



Yahrzeit Rabí Itzjak Luria (HaKadosh ARI) El León de Safed.




TEN EN CUENTA QUE ANTES QUE LAS EMANACIONES FUERAN EMANADAS Y LAS CRIATURAS CREADAS; LA SIMPLE LUZ HABÍA LLENADO TODA  LA EXISTENCIA.
Y NO HABÍA NINGUNA CLASE DE ESPACIO O VACÍO, A SABER COMO ATMÓSFERA VACÍA, O AGUJERO O POZO. PORQUE TODO ESTABA LLENO DE AQUELLA LUZ SIMPLE E ILIMITADA. Y NO EXISTÍA UNA PARTE COMO LA CABEZA, O UNA PARTE COMO LA COLA; ESTO ES, NO HABÍA PRINCIPIO NI FIN. PORQUE ERA SIMPLE Y SUAVE LUZ, PAREJA E IGUALMENTE EQUILIBRADA EN UNA SOLA SIMILITUD O AFINIDAD.Y ESTO ERA LLAMADO LA LUZ INFINITA. Y CUANDO EN SU SIMPLE Y SUAVE VOLUNTAD, EL DESEO DE CREAR EL MUNDO Y DE EMANAR LAS EMANACIONES, DE DAR A LUZ LA PERFECCIÓN DE SUS OBRAS Y DE SUS NOMBRES Y DE SUS APELACIONES, FUE LA CAUSA DE LA CREACIÓN DEL MUNDO.VED: EL SE AUTORRESTRINGIÓ EN EL PUNTO QUE ESTÁ EN EL PRECISAMENTE EN EL CENTRO, RESTRINGIÓ SU LUZ. Y LA LUZ SE RETIRÓ A LOS COSTADOS ALREDEDOR DEL PUNTO CENTRAL. Y ALLÍ QUEDÓ UN ESPACIO VACÍO, ATMÓSFERA Y VACÍO RODEANDO EL PUNTO CENTRAL.Y VED: TRAS LA RESTRICCIÓN ARRIBA MENCIONADA TRAZÓ DESDE LA LUZ INFINITA UNA LÍNEA, DIRECTO DESDE SU LUZ CIRCULAR DE ARRIBA Y ABAJO, Y DESCENDIÓ GRADUALMENTE POR EVOLUCIÓN A ESE HUECO O VACÍO.LA CABEZA SUPERIOR DE LA LÍNEA FUE EXTENDIDA DESDE EL MISMO INFINITO, Y LO CONTACTABA. EL FINAL DE ESA LÍNEA ABAJO, VERDADERAMENTE, NO CONTACTABA  LA LUZ INFINITA. LA LÍNEA FUE TRAZADA Y EXTENDIDA ABAJO, Y EN ESE VACÍO, EL EMANÓ, CREÓ, FORMÓ E HIZO TODOS LOS MUNDOS COLECTIVOS. ANTES DE LOS CUATRO MUNDOS, SOLO EXISTÍA EL INFINITO BAJO LA FORMA “EL ES UNO Y SU NOMBRE ES UNO”. EN UNA ASOMBROSA UNIDAD OCULTA PORQUE ESTÁ MÁS ALLÁ DEL PODER  O DE LA CAPACIDAD DE CONCEPCIÓN INCLUSO DE AQUELLOS ÁNGELES QUE ESTÁN CERCA DE EL. NO TIENEN NINGÚN CONCEPTO DEL INFINITO, BENDITO SEA. NO HAY INTELECTO CREADO QUE LO PUEDA CONCEBIR, PORQUE NO TIENE LUGAR, NI LÍMITE, NI NOMBRE.” 

SEFER ETZ JAIM (ARÍ HAKADOSH)

3 de agosto de 2011

El Enojo



Generalmente tengo un temperamento medio, es decir, puedo enojarme ante alguna situación pero ese estado dura poco. Realmente quisiera cuando se presenta alguna situación, llegar a estado de enojo con mucho menos regularidad y eso es definitivamente uno de mis objetivos de crecimiento espiritual de alcance a corto plazo.

El enojo, es una cosa seria, parece surgir en un instante, parece inmediato. Parece que “algo” se apoderara de nosotros, pero nos duela o no,  la verdad es, que en la mayoría de los casos, solo nosotros somos enteramente responsables de nuestras reacciones, pues cuando dejamos el control a ese “algo” definitivamente “eso” no corre con las consecuencias de las reacciones, sino nosotros.

Siempre tenemos excusas para todo, inclusive para justificar nuestro enojo y nuestro sufrimiento. No obstante, si se damos cuenta de la verdad y se decimos: "Es mi elección", ya no tendremos una excusa para quejarnos.

El Eterno nos ha otorgado la capacidad de tomar la decisión de controlar nuestras emociones. Podemos entrenarnos (entrenamiento, disciplina y búsqueda directa y activa de un estado) para someter nuestras emociones a los valores de la Torah.

Por consiguiente, tenemos que tomar la iniciativa y la responsabilidad de comportarnos según las pautas de la Torah acerca de cómo reaccionar.

Digámonos a nosotros mismos, y en silencio:

"En lugar de culpar a los demás por mi enojo, comprenderé que este problema pudo haber sido provocado por mi propio resentimiento que yo he permitido que se desarrollara. Estoy decidido a cambiar este patrón ahora”.