11 de agosto de 2012

Leyes sobre la teshuva


1. La persona fue creada con libre albedrío y tiene la posibilidad de escoger el buen o el mal camino. No se debe creer que la persona desde su nacimiento está destinada a ser buena o mala. No es así, sino que cada uno fue creado con dos fuerzas contrarias que en él y tiene el poder de ser tan ZADIK (recto, justo) como MOSHE RABENU o tan RASHA (perverso) como el Rey YEROVAM. Así pues, el pecador es responsable de delito cometido.

2. La persona ha de abandonar el camino del pecado y esforzarse en corregir su conducta. Al hacer TESHUVA sobre tal pecado, ha de confesarlo verbalmente.

3. La persona podría pensar que la TESHUVA se aplica a actos de delitos solamente, como robo, acto inmoral, etc En realidad, del mismo modo que la TESHUVA es obligatoria para malos actos, así lo es para malas cualidades como odio, celo, burla, cólera, cuidar su propio lucro, búsqueda de honores, etc.

4. Las malas cualidades son pecados más graves aún que los malos actos, porque una vez que la persona se contamina con una de esas malas cualidades, le es muy difícil alejarse de ella.

5. El que hace TESHUVA no debe imaginar que sus pecados le han alejado de forma irreparable de los ZADIKIM sino que al volver al camino recto es estimado y querido por el Creador, como si nunca hubiera cometido el delito. Más aún, el mérito del pecador que hace TESHUVA es muy grande ya que después de probar el pecado, se alejó de él y supo vencer a su mal instinto, por lo cual dijeron nuestros Sabios: El lugar que ocupa el que hace TESHUVA es superior al del ZADIK completo(Masejet Berajot, 34-6).

6. El que hace TESHUVA debe ser de naturaleza humilde y modesta. Si personas sin conciencia le insultan recordándole su pasado pecador, debe soportar con calma la ofensa y aún escuchar y alegrarse interiormente Por el gran mérito que representa para él sufrir estos insultos. La verguenza que siente por los pecados cometidos en el pasado no hace más que multiplicar su mérito.

7. Las condiciones para una TESHUVA. verdadera son las siguientes:
a) arrepentirse del pecado cometido,
b) disposición de no repetir dicho pecado,
c) confesar verbalmente su pecado,
d) sentimiento constante de quebranto del corazón ante el recuerdo del pecado,
e) practicar caridad, ZEDAKA, según sus posibilidades.
8. El más merecedor entre los que hacen TESHUVA es aquél que confiesa públicamente su pecado y expresa su sincero arrepentimiento.

9. La TESHUVA del orgulloso que cubre su pecado no es verdadera. No es menester confesar en público sus pecados en asuntos que no atañen a relación humana, sino que se refieren a la del hombre hacia su Creador y si uno revela dichos pecados carece de verguenza.

10. A pesar de que la TESHUVA tiene valor en cada momento, es más rápidamente aceptada en los 10 días de TESHUVA entre Rosh Hashana y Kipur

11. Yom KIPUR es un gran día para la TESHUVA, en que se perdonan los pecados a Israel tanto al individuo como al público, por lo cual cada uno debe. completar su TESHUVA en ese día y confesar sus pecados: VIDUY.

12. El día de KIPUR acompañado de TESHUVA perdona únicamente los pecados de relaciones del ser humano hacia su Creador. Pecados de relaciones humanas requieren otra condición previa: el pedir perdón a la persona ofendida.

Chispas de las almas de los talmidim


El Arizal acudía a la tumba del Rashbí con más frecuencia que a la de otros tzadikim. Iba a menudo a estudiar Zóhar con sus talmidim al lugar donde está enterrado el autor, diciéndoles que aquél era el lugar donde Rab Shimón había enseñado originalmente a sus propios talmidim y todavía quedaban huellas de su halo que iluminaban los ojos de los que se esforzaban por entender sus enseñanzas de la manera adecuada.

En una ocasión, cuando el grupo estaba reunido en Merón para estudiar el Zóhar, el Arizal describió cómo se sentaba la jebrá kadishá, el santo círculo formado por Rab Shimón y sus discípulos. “Aquí es donde Rab Shimón se sentaba”, dijo señalando un lugar, “y aquí es donde su hijo, Rab Elazar, se sentaba” y señaló otro, “y aquí Rab Aba y allí Rab Yehudá”. Y así prosiguió indicando el lugar donde se sentaba cada taná. Después les dijo: “Quiero que sepan que ustedes son chispas de esos mismos sabios”. Y les mostró el lugar donde cada uno de ellos tenía que tomar asiento. Él tomó el lugar de Rab Shimón y dijo a Rab Jaim Vital que se sentara en el de Rab Elazar. Su discípulo Yonatán se sentó en el sitio donde se sentaba Rab Aba que aparece en el Zóhar y Rab Guedaliá en el de Rab Yehudá. A Rab Yosef Maarabi se le designó el lugar del taná Rab Yosí y a Rab Itzjak Hacohén Ashkenazí el de Rab Itzjak. Así continuó, asignando los distintos lugares a sus discípulos según el origen de su alma. Después empezaron a estudiar.

Cuando estaban profundamente inmersos en el estudio, el Arizal les reveló que en ese momento estaban rodeados de una intensa luz espiritual que el ojo humano no podía captar, porque Rashbí y sus talmidim y todos los sabios del Zóhar, junto con las almas de todos los Sabios que estudiaron cabalá a lo largo de los siglos, los tanaim, amoraim y otros, habían acudido ese día a escuchar la Torá viva que salía de sus labios. “Ojalá pudieran ver esas almas... pero sólo a mí ha sido permitido verlas un momento”.

Cuando terminaron de estudiar, el grupo fue a rezar a la tumba y dio gracias a Hashem por haberles permitido alcanzar un nivel de santidad tan exaltado en aquel día.

Identificando tumbas


El Arizal reveló a sus discípulos que el alma de una persona difunta siempre ronda su tumba. Como era experto en los secretos de las almas, pudo identificar los lugares de las antiguas tumbas que se habían olvidado con el paso de los siglos.

En Tzefat se decía que cuando el Arizal iba por el cementerio de la ciudad, indicaba: “Tal persona está enterrada aquí” o “tal tzadik está enterrado allí”, aun cuando las lápidas con el nombre hubieran desaparecido hacía muchos años. Sus discípulos recordaban las observaciones del Arizal y preguntaban a los ancianos de Tzefat si sabían algo de aquello. ¡Y siempre encontraban corroboradas las palabras de su maestro!

Una vez les dijo: “Veo una gran luz en este lugar. Debe ser que el alma de alguien grande descansa aquí, pero no sé quién es. Sin embargo, la luz que emana de su tumba es muy, muy brillante. Debe ser de uno de los tanaim. Lo que resulta curioso es que la tumba en sí parece reciente, como excavada hace unos cuantos años”.

Los talmidim preguntaron a los ancianos de Tzefat de quién era el tzadik enterrado en el lugar. Pero nadie supo responderles. Por fin, uno de los más ancianos dijo: “Cuando yo era muy joven, había un hombre muy santo, considerado como uno de los piadosos sabios más grandes de la época. Murió hace unos treinta años. En su testamento, prohibió que lo elogiaran al morir e incluso que se diera parte de su muerte al pueblo de Tzefat. Sólo unas cuantas personas acudieron al funeral, pero sé con seguridad que fue enterrado en el lugar que tu maestro indicó. Era tan humilde, que sólo unas cuantas personas conocían la medida de su grandeza y, con el paso de los años, su memoria se ha borrado completamente”.

El Arizal hizo una lista de todas las tumbas de las grandes figuras judías de todos los tiempos cuya localización no era conocida por el público en general. También estipuló qué oraciones había que decir y qué había que estudiar en cada una de las tumbas para elevar el alma de la persona enterrada en el lugar. Pasó la lista a su shamash Rab Yaacob Gebizo. Rab Shemuel Vital, hijo de Rab Jaim, la copió y la imprimió al final de “Shaar Haguilgulim” con la siguiente introducción:

“Shemuel dijo: He considerado apropiado añadir la lista de todos los lugares donde están las tumbas, algunos de los cuales son bien conocidos mientras que otros están escondidos y otros son totalmente desconocidos. Ahora anotaré la localización de las tumbas de tzadikim tal como la recibí de mi maestro, que era capaz de adivinar donde estaban las almas de los tzadikim en cualquier momento y en cualquier parte, y, especialmente, cuando estaban junto a su tumba, porque es el lugar donde rondan las almas como es bien sabido. Pero también podía hacerlo desde lejos. Podía identificar el lugar de descanso de cada uno de los sabios y conversar o estudiar con él. He tratado muchas veces de verificar sus afirmaciones investigándolas cuidadosamente, y siempre me he encontrado con que estaba en lo cierto. Pero no es apropiado insistir en este punto porque tales cosas son exaltadas y sublimes y no se pueden contener en un simple libro”.

En la lista encontramos algunas tumbas cuya localización no coincide con la que se le había adjudicado tradicionalmente. Por ejemplo, el Arizal sostenía que lo que siempre se pensó era la tumba del profeta Hoshea ben Beerí, era en realidad la sepultura del taná Rab Yehoshúa. La lista incluye tumbas de Tzefat y sus alrededores y de Tiberíades, y especifica dónde están las tumbas de personajes bíblicos como Nahum Haelkoshi; Benayahu ben Yehoyadá; Andino Haezni; Shemuel Hanabí y su padre Elkaná, así como de ciertos tanaim y amoraim mencionados en el Talmud y en el Zóhar; también figuras rabínicas del periodo de los rishonim como Rab Maimón, padre del Rambam, y otros.

El Arizal también habló de los lugares santos de Jerusalén, aunque se negó siempre a entrar en la ciudad por razones que no hizo públicas. Sin embargo, supo describir la ciudad por dentro y referirse a un lugar determinado y decir, por ejemplo: “Ahí está enterrado Zejariá Hanabí” o “ahí está la tumba de Juldá Hanebiá”,

Leyes y Costumbres del Mes de El


1. Durante el mes de Elul y los Diez (10) Días de Retorno, que se extienden desde Rosh Hashaná hasta Iom Kipur, todo judío debe recapacitar sobre sus actos para corregir las malas costumbres y cualidades; también debe procurar hacer buenas acciones y acrecentar en lo posible la caridad, como también fijar momentos para el estudio de la Torah. Por sobre todo, debe arrepentirse de todos sus pecados y malos actos cometidos durante el año, tanto para con Di´s como para con el prójimo, y abandonarlos por siempre.

A pesar que el Arrepentimiento y el Precepto del Retorno, son bien acogidos por Di´s durante todo el año, el mes de Elul y los Diez (10) Días de Retorno son más propicios para ello, ya que fue dicho: "Busquen a Di´s cuando se encuentra, llámenlo cuando está cerca". (lsaías - 55)

2. Es correcto prestar suma atención durante este mes, en la Bendición "Hashibenu Abinu Le Torateja", (Haznos Retornar), de la Amidá, y rogar a Di´s, para que nos ayude a enmendar nuestro comportamiento y acepte nuestra contrición; del mismo modo se debe pedir por todos los seres humanos que se apartaron de Di´s para que sean iluminados y retornen a la senda del bien.

3. Nuestros hermanos, los Ashkenazim, acostumbran durante el mes de Elul tocar el Shofar después del rezo matutino (Shajarit) para recordar la magnitud de estos días y despertar el sentimiento del Retorno a Di´s, (Teshuvá).

También algunos Sefaradim tocan el Shofar en el momento que se Recita el versículo "Vaiaabor", en las Selijot, (Rezos de Perdón).

4. Es una buena costumbre recitar el Salmo "Le David, Hashem Orí ve Ishí", posteriormente al rezo matutino, (Shajarit), para evocar así la explicación de nuestros Sabios sobre este Versículo: "Orí" (mi luz), es Di´s en Rosh Hashaná, e "Ishi" (mi salvación), es en Iom Kipur.

5. A partir del comienzo del mes de Elul, se acostumbra Bendecir en las cartas que manda a su prójimo, que Sea Escrito y Sellado en el Libro de la Vida y la Felicidad.

6. Hay quienes acostumbran a abrir las mezuzot y los tefilin, en el mes de Elul, para controlar si se encuentran en buenas condiciones para cumplir con la miztvá; a pesar que no es una obligación se aconseja revisarlos.

Si está seguro que sus tefilin y mezuzot han sido escritos estrictamente según la halajá, por un escriba conocido (Sofer Stam), temeroso de Di´s, no es necesario revisarlos sino cada varios años, los tefilin; y cada tres (3) años y medio las mezuzot.

7. Está permitido contraer matrimonio en el mes de Elul y también en Aseret Ieme Teshuvá (los Diez (10) Días de Retorno).
Las Selijot

1. Las Comunidades Sefaradies y Orientales acostumbran a Recitar por la madrugada las Selijot (Rezos de Perdón) a partir del principio del mes de Elul hasta Iom Kipur.

El motivo de esta costumbre se basa en la tradición en que Moshé Rabenu subió al monte de Sinaí para recibir las Segundas (2º) Tablas de la Ley, el primero (1º) de Elul, y oró allí a Di´s para que perdone al pueblo de Israel por el pecado de adorar al becerro de oro, durante cuarenta (40) días; ó sea todo el mes de Elul y Diez (10) Días de Tishrei y fue el Diez (10) de Tishrei, Iom Kipur, que Di´s expió el pecado del pueblo. 

Por ello la Torah fijó el día Diez (10) de Tishrei como "Día del Perdón" por siempre; posteriormente adoptaron algunas Comunidades la tradición de Rezar Plegarias especiales de exculpación durante los cuarenta (40) días anteriores a Iom Kipur, para que seamos absueltos de nuestros pecados como sucedió con nuestros Padres en la época de Moshé Rabenu.
Cabe aclarar que los días de Rosh Jodesh Elul no se dice Selijot.

2. Sin embargo las Comunidades Ashkenazies (provenientes de Europa Oriental) acostumbran a recitar las Selijot a partir del Domingo anterior a Rosh Hashaná; en el caso que Rosh Hashaná cae un Lunes ó Martes, se adelantan los Rezos de congoja al Domingo de la semana anterior a Rosh Hashaná.

3. El momento más apropiado para recitar las Selijot, es a partir de la medianoche hasta el amanecer, pero antes de la medianoche está prohibido decir Selijot; por consiguiente las personas débiles que nos pueden recitar las Selijot en la madrugada, deben hacerlo a la mañana ó por la tarde antes de Minjá; ya que a partir de la salida de las estrellas hasta la medianoche está prohibido.

4. La persona que madruga para recitar las Selijot, debe cuidarse de no dormitar en el rezo de Shajarit, como dijeron nuestros Sabios: "No se debe descuidar lo principal por causa de una costumbre secundaria". Por consiguiente quien no puede contener su sueño en el Rezo de Shajarit, es conveniente que Recite las Selijot antes de Minjá ó a la medianoche.

5. Aquellos estudiantes de Torah que la recitación de las Selijot les provoca cansancio y de esta forma no logran estudiar correctamente, se les aconseja Recitar las Selijot a la medianoche, y si no consiguen un minian para ello, por lo menos es recomendable que las Reciten los días Lunes y Jueves. Asimismo en los "Diez (10) Días del Retorno", deben esforzarse para Recitar las Selijot todos los días.
La misma ley recae para los maestros y empleados que la Recitación de las Selijot les implique el incumplimiento de sus respectivos trabajos.

6. La Recitación de las Selijot debe efectuarse con Temor y Reverencia y no se debe apurar en su lectura. En el momento de las Selijot debe cada persona concentrarse en los Rezos, Arrepentirse por sus faltas y Comprometerse a mejorar sus acciones.
7. Las Selijot pueden Recitarse también sin la presencia de un minian (diez (10) personas), con la condición que al pronunciar el Versículo "Vaiaabor" piense que está leyendo únicamente, sin la intención de Rogarle a Di´s, por ser que dicho Versículo se considera una "Plegaria Sagrada", como el "Kadish" y la "Kedusha", que sólo se recitan en presencia de diez (10) personas.

Asimismo el que recita las Selijot sin minian, debe omitir todos los Pasajes en Arameo, como "Mahe UMase", "De Ane Laanie", etc., por ser que los ángeles no comprenden este idioma y no elevarán el rezo al Todopoderoso.

Sin embargo en presencia de diez (10) personas (minian) se recitan estos Pasajes ya que el Todopoderoso se encuentra con este grupo de creyentes y no necesitan de la mediación de los Ángeles.

8. "Las Trece (13) Cualidades de Di´s": (Vaiaabor): En la Perashá "Ki Tisa" la Torah nos relata que Moshé goza nuevamente de la "Revelación Divina", con el objetivo de enseñarle a Moshé una "Plegaria" especial, para apelar a la Misericordia de Di´s, aún cuando el mérito de los Patriarcas se haya extinguido.

"Y dijo (Di´s), Yo haré pasar delante de tu rostro todo mi bien, e invocaré mi nombre delante tuyo..." (Shemot 33:19).

Rashí comenta este Versículo basándose en el Tratado de Rosh Hashaná, 17 y explica que dicha "Plegaria" se refiere a las "Shalosh Esre Midot" (los Trece (13) Dones Divinos), que cuando Israel los recuerde ante Di´s, va a ser escuchado y correspondido, ya que la Piedad de Di´s es infinita...

9. Se recita el Versículo "Vaiaabor Ad-Nay Al Panav Vaikra..." en voz baja y sólo el Jazán eleva su voz. Recién al comenzar "Ad-Nay Ad-Nay El Rajum..." el público eleva también la voz.
Al decir "Ad-Nay Ad-Nay" se debe inclinar el cuerpo un poco pero no debe levantar los talones como se acostumbra en la Kedushá, al decir "Ad-Nay Ad-Nay".

Por su parte hay quienes acostumbran inclinarse al decir "Vaiaabor Ad-Nay Al Panav" y se erigen al decir "Vaikra" y nuevamente se inclinan al pronunciar "Ad-Nay".

De todos modos lo más importante es comprender lo recitado y concentrarse bien.

10. Al finalizar las Selijot se recita el "Kadish Titkabal" aunque inmediatamente se comience el Rezo de Shajarit.

11. Aquella persona que escucha las Selijot de la radio, si el programa es en diferido, ó sea que ya ha sido grabado, no puede contestar Amen ni "Vaiaabor", pero si las Selijot son transmitidas en directo ó si las escucha a través de parlantes colocados en el Templo, puede contestar Amen y "Vaiaabor". De todas formas a pesar que puede contestar no cumple con la mitzvá hasta que escuche la voz del propio Jazán personalmente ó si no hubiera micrófono, igualmente lo escucharía al Jazán.

12. Lo correcto es pronunciar las "Bircot HaTorah" (las Bendiciones de la Torah que se Recitan por la mañana) antes de comenzar las Selijot.

13. Aquellos que madrugan para Rezar las Selijot es correcto que se abstengan de comer aunque todavía no haya amanecido, pero beber café ó té aún con azúcar les está permitido aunque ya haya amanecido.





28 de mayo de 2012

¿Qué opina el Judaísmo sobre el Divorcio?


¿Cuál es la visión del judaísmo sobre el divorcio? Si las almas están unidas bajo el Jupá (palio nupcial), ¿pueden separarse?


Cuando una pareja se une bajo la ley judía, sus almas se convierten en una sola. Es como un acto espiritual de unión entre dos seres separados y fundirlos en un nuevo todo. La ceremonia del divorcio es todo lo contrario. Es una mutilación espiritual, que desune las partes de las almas unidas, creando dos seres separados.

El Divorcio, como la amputación, es una tragedia, pero a veces es lo correcto. Nuestra actitud con respecto al divorcio se compara a nuestra actitud con respecto a la amputación de un miembro de varias maneras:

1) Es doloroso: Cuando un miembro está tan enfermo que pone en peligro al resto del cuerpo, el paciente se enfrenta con una opción horrible: enfrentar el dolor de la amputación, o el riesgo peor que es dejar las cosas como están. Si los riesgos futuros son tan altos como para pesar más que el dolor presente, lo correcto es cortar el miembro.

De la misma forma, el divorcio es doloroso para todos los involucrados, pero es la opción correcta cuando permaneciendo en una relación enferma se causará sólo más daño, sufrimiento y dolor.

2) Es un último recurso: Hacemos todo lo posible para evitar amputar. Si hay una remota oportunidad de que el miembro pueda salvarse, incluso con gran esfuerzo y gasto, vale la pena una prueba. Sólo después de agotar todas las otras posibilidades que había, acudimos a la amputación. Lo mismo con el divorcio- sólo es considerado después de que los consultores y los esfuerzos sinceros por cambiar demuestran que es infructuoso.

3) No es sólo un "el Plan B": La amputación no se toma ligeramente. No se ve como una opción si las cosas no funcionan. Nadie experimentaría imprudentemente en su cuerpo, diciendo: "Si algo pasa con mis miembros, siempre puedo amputar".

Semejantemente, no entramos en el refrán político:

"Si las cosas no funcionan siempre se puede obtener un divorcio". 

El Divorcio no debe ser un factor en la decisión de casarse. El matrimonio es para siempre. No hay ningún Plan B.

4) La prevención es mejor que una cura: Los amputados pueden vivir una vida feliz. Pueden estar mejor que antes después de su operación. Pero si pudieran vivir la vida de nuevo, no escogerían tomar ese camino otra vez. Así también, el divorcio a veces puede llevar a la felicidad, y el verdadero amor y alegría pueden venir detrás de la disolución de una relación. Pero si podemos alcanzar ese punto sin el dolor del divorcio, eso sería preferible.

A menudo cuándo una pareja se separa, la pregunta no es: "¿Por qué se divorciaron?". Sino: "¿Por qué se casaron?" En muchos casos, las personas se divorcian por razones correctas, y se casan por malas razones. 

Las altas proporciones de divorcio no deben asustarnos, sino fortalecer nuestra resolución de tomar el matrimonio más en serio, y asegurarnos que estamos escogiendo a nuestros compañeros por razones correctas. ¿Cuáles son las razones correctas? 

Ésa es otra pregunta...

¿Cuándo es el momento de divorciarse? El Talmud cita tres opiniones:

La Escuela de Shamai decreta: Un hombre no debe divorciar a su esposa a menos que él descubra en ella algo inmoral.

La Escuela de Hilel sostiene: [Él puede divorciarla] aun cuando ella hubiera quemado su comida.

Rabi Akiva dice: Aun cuando él haya encontrado alguien más linda que ella.

El lenguaje Rabínico es muy particular, y no debe ser tomado a la ligera ni literal.

Las tres opiniones derivan del mismo verso en la Torah, Deuteronomio 24:1:


"Si un hombre toma una mujer y se casa con ella, y sucede que ella no le agrada por haber él hallado en ella alguna cosa vergonzosa, le escribirá una carta de divorcio, la entregará en su mano y la despedirá de su casa."

Similar cuestión se plantearon los Sabios en el Talmud (Guitin 90b): 

¿Quién odia?

Rabí Yehudá dijo que si el hombre odia a su mujer, que la deje ir por medio del divorcio.

Rabí Iojanan por su parte dijo que el odiado es el hombre que da el divorcio a su esposa.


Así pues, es como dice R. Yehudá, el hombre ha encontrado odioso vivir con esta mujer, por tanto que la deje ir, para que ambos encuentren un poco de serenidad.

Y es también como dice R. Iojanán, pues debe haber un motivo profundo para llegar al divorcio: el que se divorcia "a la ligera", ¡es una persona detestable! (Yebamot 37b; Eben HaEzer 119:3)

Aquel que se toma el contrato nupcial ligeramente, que violenta el pacto matrimonial, que se casa con alguien a quien aborrece, que sigue viviendo con una mujer que no soporta; está llevando violencia al seno de una relación que debe ser de "santidad", por lo cual, es detestado desde Arriba.

El divorcio, cuando es necesario, tal como estipula el Eterno, es muchísimo mejor y adecuado que un "hasta que la muerte los separe" que represente una vida insufrible, de rencor y falta de santidad matrimonial.

Así pues, léalo así:

"El que aborrece a su mujer, que la divorcie, ha dicho el Eterno Elokim de Israel, y al que cubre la violencia bajo su vestimenta. El Eterno de los Ejércitos ha dicho: Guardad, pues, vuestro espíritu y no cometáis traición" (Malaquías 2:16)


De acuerdo a lo que la Torá establece (es decir, según el inmutable criterio del Eterno), el que los cónyuges se separen oficialmente es un camino posible, aunque no el más deseable.

Comentan nuestros Sabios metafóricamente que: "cuando el hombre se divorcia de su primer mujer, incluso el altar (de Dios) vierte tristes lágrimas" (Guittin 90b, a partir de Malaquías 2:13,14).

Esto significa que, los cónyuges han de hacer todos los esfuerzos por conciliar sus diferencias, y negociar concesiones en aquellos aspectos superficiales que pueden estar perjudicando lo que es esencial.

Sin embargo, si no encuentran solución aceptable para mantener una vida equilibrada juntos, el divorcio es una forma de reducir los daños de lo que resulta ser una convivencia insoportable.

Más aún, para los miembros de la Familia judía es un mandamiento que se divorcien los casados cuando la vida en común les resulta indudablemente perjudicial para su salud y bienestar físico, emocional o espiritual (Eruvin 41b).