20 de octubre de 2012

Misericordia hacia los demás


Un hijo del Rabí David Lelov cayó gravemente enfermo y los doctores creían que no sobreviviría. La comunidad toda, que quería mucho al niño, se reunió en la sinagoga para rezar por él, dando caridad para su recuperación. Cuando el niño mostró signos de mejoría, corrieron a darle al padre la buena nueva, pero rabí David comenzó a llorar. Al preguntarle el motivo del llanto, respondió  mejoró porque todos se reunieron y rezaron y dieron caridad por él. Pero ¿qué pasa con otros chicos? Cuando enferman, la sinagoga no está llena de gente rezando por su recuperación.

19 de octubre de 2012

Dar y bendecir

“Rabí Leví Itzjak de Berditchev emprendió un viaje para juntar fondos para el casamiento de una joven cuyo padre era una persona muy versada pero muy pobre. En su camino entró a lo del rabino de un pueblo y éste al escuchar sobre su cometido, lo bendijo para que tenga éxito en la empresa a la que estaba abocado. Entonces Rabí leví Itzjak le recordó el episodio de la lucha de Abraham para rescatar a su sobrino Lot y cuando terminó la guerra cómo fue recibido por el rey Malkitzedek que "lo convidó con pan y vino y lo bendijo" (Gen. 14, 18).
“Primero, dijo Rabí Leví Itzjak, "convidó con pan y vino" y luego "lo bendijo". Entonces, primero hay que dar y luego pronunciar bendiciones”.

27 de septiembre de 2012

Vivir en la Sucá.


La Torah ordena que cada varón debe mudarse de la habitación donde vive en su casa a una sucá por los siete días completos que dura la festividad. Durante ese tiempo, la sucá se convertirá en su lugar de residencia permanente, y la casa el temporario. Es una mitzvá hacer la sucá tan habitable como su propio hogar, por lo tanto debería traer su vajilla buena y demás artículos domésticos y extender un lindo mantel sobre la mesa.

¿Por qué se nos ordena que vivamos en una sucá en este Iom Tov?

La Torá explica (Vaikrá 23:43). "Para que sus generaciones sepan que Yo hice que los Bnei Israel habiten en sucot cuando Yo los saqué de la tierra de Egipto, Yo soy Hashem, su D-s."

¿En qué clase de sucot habitaron los judíos en el desierto?

1. Rabí Akivá explicó que los judíos se hicieron cabañas de madera portables en las que vivieron en el desierto.

2. De acuerdo con otro punto de vista, las "sucot" a las que nos referimos no son cabañas de madera sino Nubes de Gloria con las que el Todopoderoso encerraba a los Bnei Israel, protegiéndolos de los enemigos y peligros que los rodeaban y del calor del sol del desierto. Esta última opinión es la aceptada.

Por lo tanto, estamos obligados a habitar en sucot en este Iom Tov para recordar los grandes milagros que hizo el Todopoderoso en beneficio de nuestra nación en el desierto al proporcionar refugio a nuestros ancestros por medio de las Nubes de Gloria.

Rabí Akivá sostuvo que la Torá enfatiza la grandeza de la Generación del Desierto. Una gran cantidad de población de hombres, mujeres, y niños sin dudar siguieron a Moshé a una tierra de nadie, sin vegetación y habitada por víboras, escorpiones, y bestias salvajes. Ellos no vivían en habitaciones residenciales sino que tenían que construirse cabañas, y así siguieron a Moshé durante cuarenta años. Nosotros, también, estamos obligados a vivir en cabañas de madera, para aprender a adoptar una actitud de confianza total en Hashem tal como nuestros antepasados.

Parece que el Iom Tov de Sucot debería celebrarse después de Pesaj, en primavera cuando el Exodo tuvo lugar realmente.

Sin embargo, la Torá a propósito decidió que esta festividad fuera en los comienzos de la estación del frío. Si Sucot fuera en Nisán o Iar, podríamos asegurar que la familia se mudaría a la intemperie para disfrutar del buen tiempo. De la manera que es, los niños preguntarán la razón de la mitzvá.

La Kabalá enseña que la shejiná abre sus alas sobre un judío sentado en la sucá. Luego de entrar, el invitado Celestial también ingresa para compartir la residencia Divina con él. Se dijo que Rabí Hamnuna, el mayor, solía entrar a la sucá con alegría. Una vez que estaba adentro, se levantaba, caminaba hacia la entrada, y exclamaba, "Déjanos invitar a los ushpizin, los huéspedes celestiales!".

Cuando la mesa estaba servida y él ya había recitado la bendición "leshev basucá", exclamaba, "¡Siéntense, huéspedes celestiales, tomen asiento!"

Antes de comer, felizmente levantaba sus manos y anunciaba, "¡Qué dichosa es nuestra porción y qué dichosa que es la porción de todo el pueblo judío que es parte de Hashem!" Con el objeto de que los ushpizin Celestiales le estén agradecidos, un judío también debe hacer feliz a los pobres en este Iom Tov e invitarlos o donarles una buena parte de sus gastos antes de la festividad. Si mientras que invita a los huéspedes Celestiales a su sucá, no le da una porción a los pobres de la tierra, la mesa que él sirva en la sucá no es la mesa del Todopoderoso y no merece la presencia de los ushpizin.

La Suca


Se nos ordenó habitar en la Sucá durante siete días. La Sucá es una construcción con paredes firmes con un techo precario formado por cañas, mimbre, madera o cualquier elemento vegetal no comestible cortado de su lugar de crecimiento. Recuerda la milagrosa travesía del pueblo de Israel por el desierto inhóspito confiando al Todopoderoso su manutención y la de su familia. Refleja, al mismo tiempo, la condición pasajera de la vida en este mundo y por ende, obliga al hombre a reflexionar acerca de la razón de su existencia y le recomienda no vivir con falsas ilusiones basadas en lo material.

A quien está en posición holgada, la Sucá le enseña a no confiar en sus bienes materiales ni permitir que éstos lo alejen de D"s. A quien está en un mal trance, la Sucá le recuerda que en su momento, cuando carecíamos de todo, D"s nos mantuvo aun en el desierto y que nunca hay que desesperar.

Al pueblo de Israel en general, la Sucá lo apoya en su camino del Galut (destierro) y le rememora su recorrido por donde fue evidente la protección Divina, haciéndole saber que si sobrevive a todas las naciones que lo persiguen es porque D"s le encomendó una misión de enseñanza al mundo. Aun cuando fuese tentador sentirnos ciudadanos fijos en el seno de otra nación, le ordena salir a la Sucá y saber que en todos los países nuestra estadía es transitoria.

Sucot, la Corrección.




Sucot (סוכות) "cabañas" o "tabernáculos". Es una festividad, llamada también precisamente «Fiesta de las Cabañas» o «de los Tabernáculos», que se celebra a lo largo de 7 días en Israel (del 15 al 22 de Tishre) y 8 días en la diáspora judía (hasta el 23 de ese mes). 

Es una festividad de origen bíblico que rememora las vicisitudes del pueblo judío durante su deambular por el desierto, y la precariedad de sus condiciones materiales simbolizada por el precepto de morar en una cabaña provisoria o Sucá, luego de la salida de la esclavitud en Egipto: 


"A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Di-s por siete días" (Levítico 23:34).

Junto a las de Pésaj y Shavuot, es considerada una de las festividades más importantes del judaísmo (por ser una de las tres peregrinaciones), en las que se acostumbraba -en la época del Templo de Jerusalén- peregrinar a Jerusalén, más precisamente al Templo de Jerusalén quedando prácticamente vacío todo el Reino de Israel.

Esta festividad consiste de dos día no laborales (1 en Israel, 2 en el resto del mundo) y 4 días festivos laborables (Jol Hamoed) (5 en Israel). Estos son seguidos por la fiesta de Shminí Atzeret y Simjat Torá, considerada una festividad distinta a Sucot, constituida por 2 días no laborables (1 en Israel, 2 en el resto del mundo). Los días festivos no laborables tienen las mismas prescripciones que Shabat, con la diferencia que en Sucot está permitido cocinar y cargar cosas en áreas publicas sin necesidad de un Eiruv.

Después de Yom kipur venía la fiesta de la cosecha o de los tabernáculos, para celebrar la terminación del ciclo agrícola con la vendimia y la cosecha de aceitunas. Durante esta fiesta, la gente vivía en "tabernáculos" o enramadas de ramas verdes, en conmemoración de su anterior peregrinación como nómadas (Lev. 23: 34-43; Deut. 16: 13-15). 

Esta fiesta se iniciaba con un día de reposo ceremonial el día 15 de Tishri, y duraba 7 días. Era seguida inmediatamente de otro día de reposo, una "santa convocación", el día 22 (podría llamarse la octava de los tabernáculos). La fiesta de la cosecha era la tercera de las fiestas anuales, cuando debían reunirse todos los varones de Israel en Jerusalén (ver Exo. 23: 16, 17; 34: 22, 23).

Simjat Beit Hashoevá

Otra costumbre de la fiesta, durante las noches de los días intermedios no laborales, es hacer un festejo con música tradicional y baile denominado simjat beit hashoevá que conmemora el sacrificio anual de agua que se llevaba al Templo en un ambiente alegre y festivo.


¿Por que Sucot viene después de Yom Kippur?

¿Por qué celebramos Sucot inmediatamente después de Las Fiestas Solemnes?

Todos hicimos resoluciones de mejorar por el Año Nuevo. 

¿Pero realmente hemos cambiado? Hemos prometido cambiar nuestro comportamiento,  a ser más generosos, ir al Shul más a menudo o dejar un mal hábito, estudiar mas, es mucho más fácil decir que hacer. Una resolución sincera se olvida a menudo tan rápidamente como fue hecha.

La razón de esto es compartimentalización. Nuestras personalidades se dividen. Una porción de nosotros desea en verdad mejorar y crecer, mientras que otra parte de nosotros esta perezosa y satisfecha. Mi mente me dice una cosa pero mi corazón  se siente de otra manera. Mi alma tiene buenas intenciones pero mi cuerpo hace de las suyas.

La solución: entre a una Sucá. Cuando entramos en un Sucá, entramos con nuestro ser entero -- nuestro cuerpo y nuestra alma, nuestro corazón y nuestra mente. Es la única Mitzvá que hacemos con toda nuestra persona.

La experiencia de Sucá es una de entereza. Y solamente cuando traemos todo nuestro ser en un espacio santo, nuestra resolución de Iom Kipur se puede traducir en una realidad.


Corrección del deseo.

Toda la creación se divide en dos: Creador y creado. La fiesta de Sucót es una excelente oportunidad para discernir y corregir la reciproca relación entre las dos partes. 

¿Cómo? Pues conociendo el significado interno de las coloridas costumbres de la festividad.

Sería infantil de nuestra parte desmentir el triste hecho de que nuestra vida no es lo que nos gustaría que fuera. 

Los Kabalistas sostienen que el origen de todo lo que sucede está en el mundo superior. De este, “caen” sobre nosotros los eventos de la vida, mientras estamos en medio de una película que desconocemos su principio y su final. 

De hecho, se puede decir, que desde el punto de vista cabalístico, nos conducimos sin ningún propósito, y esto es porque nos falta el punto de perspectiva de la vida eterna, la realidad completa.

La realidad completa está compuesta únicamente de dos complementos: el Creador y el creado. La Kabalá examina la reciprocidad entre ellos por medio del uso de términos como Luz y Vasija – llenado y deseo. El Mundo Superior está compuesto de cinco mundos: el mundo de Adam Kadmón (hombre primordial), el mundo de Atzilút (Nobleza), mundo de Beriá (Creación), mundo de Yetzirá (Creatividad) y el mundo de Assiyá (Acción). El mundo de Atzilút es conocido también como el “mundo de corrección”.

El Creador y el creado están representados en el mundo de Atzilút por medio de dos objetos espirituales que llevan el nombre de “Zeir Anpin” (pequeño rostro) y “Maljút” (Reino). Zeir Anpin es el dador, y Maljút es la recibidora. Esta reciprocidad entre ellos es el tema principal estudiado en la sabiduría de la Cabalá. Esto es porque todas las influencias del Creador sobre el creado son diferentes estados de Zeir Anpin, y los distintos estados de las almas, cada una por su lado y de todas juntas, son los estados de Maljút.

Las fiestas son estados especiales de Zeir Anpin y Maljút. Maljút recibe sus deseos desde arriba, o sea, de Zeir Anpin. Recibe la luz, goce y perfección, de acuerdo al deseo que recibió antes. Entre el recibimiento del deseo (la vasija) y su llenado (la luz) se encuentra el estado de corrección de la vasija. El recibimiento del deseo mayor que existe se denomina “los días terribles”. Se les llama así ya que los deseos no corregidos de Maljút aun no pueden recibir luz, llenado, y por lo tanto se siente su vacío.

Este proceso comienza en el primer día del año, en el que se creó el alma del primer hombre. Después de esto, en los diez días que quedan hasta Yom Kippur (día del perdón), el alma recibe las diez Sefirót (de la palabra zafiro, luz), diez deseos. Estos días son días de perdón y reverencia ya que durante estos días se encuentran en Maljút sólo fuerzas negativas. La cumbre de este periodo es el diá del Kippur (perdón).

Después de recibir todas sus Sefirót, Maljút comienza a corregirse. Zeir Anpin le otorga fuerzas de corrección frente a cada una de las Sefirót. Este proceso ocurre gradualmente, en los siete días de Sucót, cuando la Sucá (choza de paja, tabernáculo) representa la fuerza de corrección que se encuentra alrededor de Maljút. Cuando esta se corrige completamente y es apropiada para recibir la luz de Zeir Anpin, la recibe y se unifica con él.

Este estado de Zeir Anpin y de Maljút se llama “fiesta de Simját Torá” (alegría de la Torá), ya que Zeir Anpin se denomina también “Torá” (luz) y cuando éste llena a Maljút se dice que está en estado de “Alegría”.

Oscilando atributos

En el estado espiritual llamado Sucót hay cuatro especies que solemos atar juntas y oscilarlas tres veces en seis direcciones. Los seis lados del mundo son seis Sefirót que complementan la especial vasija llamada Zeir Anpin. Tres movimientos en cada dirección representan el método de corrección del alma llamado en el libro del Zohar – “método de las tres líneas”. Tres líneas de corrección del alma, que sólo a través de ellas se puede recibir la luz: la “Línea Izquierda” representa los atributos del creado, la “Línea Derecha” representa los atributos del Creador y la “Línea Media” que es resultado de la corrección de la línea izquierda por medio de la derecha.

Sólo cuando Maljút, o sea el alma, se equipare a los atributos de Zeir Anpin, podrá recibir de este la luz. En este estado, la Luz de Biná que los circunda, comienza a entrar gradualmente en las seis Sefirót de Zeir Anpin y a la séptima y última Sefirá – a Maljút. Estos son los siete días de Sucót.

Y bien, para el hombre que se encuentra en el alcance del Mundo Superior, varía el calendario conocido. Él vive un calendario propio, un calendario espiritual. En nuestra generación, por medio del estudio correcto de la sabiduría de la Kabalah, toda persona puede alcanzarlo y lograr el propósito de su creación – asemejarse a la Fuerza Superior que lo creó.