31 de diciembre de 2015

Estudiar Kabbalah


La Kabbalah es la forma en que la Torah expresa el funcionamiento del mundo. En realidad no es un área separada del conocimiento de la Torah, no es una disciplina en sí misma, sino más bien la dimensión oculta, espiritual de los aspectos de la Torah (revelados en la Torah Escrita y la Torah Oral). Por todo esto el estudio de la Kabbalah presenta un problema especial, siendo en cierto sentido, un comentario sobre la Torah escrita y oral.  Pero removida de su fuente, es sólo un montón de tonterías, y no nos cansaremos de recordar esto en este blog. 

A diferencia de otras religiones, el judaísmo prefiere no mezclar los temas cotidianos con sus elementos más místicos. A pesar de que la Kabbalah es tan central como las otras áreas del judaísmo, e incluso el Talmud hace alusión a ella (Jaguigá 14b), introducir Kabbalah  en el estudio diario de Torah es tan útil como discutir detalles de la Teoría Cuántica con estudiantes de segundo año de secundaria.

Por eso es necesario tener una maestría en sabiduría, Guemará, Mishná, etc., antes de iniciar los estudios de Kabbalah.  Si usted no entiende lo que está escrito en la Torá o la Guemará, tampoco entenderá la Kabbalah

Por lo tanto, no es que el conocimiento previo de estas sabidurías sea indispensable, es que no se puede descubrir la espiritualidad en estas sabidurías.  LKabbalah es un grado avanzado de estudio y comprensión, y aquel que no cuenta con las herramientas de base, simplemente no puede acceder a ella.

Se debe acudir a los libros que hablan sobre espiritualidad de tal forma que el estudiante no la pueda confundir con temas de este mundo, como sería el caso del lenguaje de la Torah, o el lenguaje de las historias en la Haggadá.

Para estudiar Kabbalah es imprescindible un ejercicio intelectual y racional mayúsculo. Ademas hay que estar emocionalmente estable: ya que muchos pierden los lazos con la Realidad, y se extravían. Si es cierto, un estudio inadecuado de la Kabbalah, puede trastornar, así que es recomendable evitar entrar en la mística de manera desequilibrada.

Hay relativamente pocos lugares donde se puede estudiar la Kabbalah correctamente, y la literatura secundaria disponible sobre el tema tiende a ser superficial, entonces observamos ñoños (así los llamo yo) hablando de estos temas por haber leído, uno o dos libritos, o haber impreso la página completa de aishlatino, y jabad (paginas muy serias, pero aun introductorias).

Quien está dirigido hacia el camino místico debería por lo tanto realizar un esfuerzo especial por estudiar así también la halajá, sobre todo el Talmud y sus comentarios, tanto con el fin de comprender mejor la Kabbalah en sí misma y a fin de mantener nuestro propio equilibrio.





30 de diciembre de 2015

Meditación Judía.


Recientemente escribí un articulo sobre Rabí Abraham Abulafia, y comentábamos allí  que en años recientes, muchos, se han visto involucrados en seguir cultos orientales y programas de meditación. Mucho de estos programas están ligados a ciertas tradiciones que son ajenas realmente a la Sabiduría de Israel, y no porque sean incorrectos sus métodos, sino porque en su contexto están está intrínsecamente ligadas a la idolatría, como por ejemplo mediante el uso de mantras y similares. En realidad, la inclusión de idolatría en Meditación es totalmente innecesaria, y es posible hacerlo sin violar ningún mandamiento Divino.

La Kabbalah posee técnicas meditativas. Esto es evidente incluso en los textos Bíblicos. En tiempos del Rey David había una escuela de profetas, de Neviím como se dice en hebreo. Estas personas llevaban una disciplina y un modo de vida muy estricto, así como un régimen alimenticio muy especial, y esto sorprende a muchos que creen que la "profecia" era una forma de búsqueda pasiva de la divinidad, incluso en contra de la voluntad del mismo "profeta".

Y esto es sorprendente para muchos, como que en el Judaísmo (o al menos en un parte del mismo) se acepte la Reencarnación. Sorprende que exista en él también todo un sistema de practica meditativa, porque mucho se ha escrito sobre la meditación desde la perspectiva hindú y budista, pero muy poco se ha hablado sobre la meditación judía. La literatura al alcance de la gente es limitada, y es muy difícil encontrar información de la misma. 

En el ámbito de la Kabbalah, la palabra clave en sus concepciones, que alude tanto a la oración como a la meditación, es kavaná. Este término, que viene de la raíz kivun (dirección), significa esencialmente enfoque de la conciencia, intención y concentración del corazón, que deben acompañar toda práctica de la oración unida a la meditación.

Hay dos términos hebreos para referirse al acto de la meditación utilizados en la literatura: 

Hitbodedut, es decir aislarse, estar solo con uno mismo. Los comentaristas de la Torah explican que Abraham y los demás patriarcas eligieron ser pastores para poder pasar su tiempo en soledad. Estaban totalmente dedicados al servicio de Di-s y escogieron una profesión que les permitiera llevar una existencia totalmente espiritual. Al volverse pastores, pasaron sus días en la soledad de los campos, en lugar de verse envueltos en el barullo de la vida en la ciudad.

Abraham Avinu otorgó a otros de sus hijos conocimientos importantes sobre meditación. De acuerdo a nuestros sabios, dicho conocimiento llegó hasta India y China.

Esto es cierto también hoy. Al retinarse en soledad por un período de tiempo (sin necesariamente abandonar la ciudad) la persona puede lograr salud sicológica, tranquilidad y paz de la mente, al meditar en un objeto que los produce.

Hitbonenut, que viene de la palabra biná (entendimiento)  y se refiere a la actividad de profundizar en uno mismo para lograr la comprensión. 

La meditación, para apartarse del mundo, así como los ejercicios físicos y el intelecto permiten que una persona se sienta más cómodo en este mundo, pero tan sólo son tentativas para distraernos de las preguntas, ya que nuestros deseos permanecen insatisfechos y no descubrimos el sentido de la vida. Todos estos métodos relajan al individuo, ya que logran disminuir los deseos de la persona, no porque hayan descubierto la respuesta sobre el propósito de su existencia y el significado del sufrimiento.

EL OBJETIVO DE LA MEDITACIÓN KABBALISTA NO ES APARTARSE, PARA BUSCAR ESPIRITUALIDAD, SINO TODO LO CONTRARIO. Pues la Kabbalah, le enseña al hombre cómo orientar su atención hacia el Creador en todo momento, a pesar del incesante flujo de pensamientos y deseos que lo acechan. La intención es un receptáculo que permite al hombre sentir al Creador. Por esta razón su sistema de practica meditativa se basa en el estudio teórico combinado con la meditación en las diferentes formas en que percibimos la Realidad Espiritual.

Pues sólo, el estudio de los principios superiores, la meditación y reflexión espiritual conducen a los actos de bien que inspiran a los seres humanos a sobreponerse al mero discernimiento sensible y a unirse en pos del bien común. Ello fue, es y será lo que en definitiva sobrevivirá ante todas las formas que el egoísmo adquiera en nuestro camino en pos de la Armonía Universal.


Abraham Abulafia. Otsar Eden Ganuz. I

PARTE I

    אברהם בן שמואל אבולעפיה


Los por qués de este articulo.

Siempre evito usar términos externos a la Sabiduría de   Israel, para construir explicaciones de la Sabiduría de Israel. Pero en ocasiones debemos hacerlo en aras de una mejor comprensión del tema por parte de mis lectores.

Vamos a hablar primero en términos de “La mística”

“Mística” del verbo griego myein, «encerrar», de donde mystikós μυστικισμός «cerrado, arcano o misterioso» designa un tipo de experiencia en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal. Palabras más o palabras menos, se usa para designar a cualquier actividad espiritual que aspira a conseguir la unión o el contacto del alma con la divinidad por diversos medios.

Si bien, la Sabiduría de Israel -la verdadera- se halla primeramente cumpliendo con las normas que regulan los distintos aspectos de la vida, y esto es lo que denominamos “Dimensión exterior”, que es más fácil conocer y no parece tener nada de místico, ni oculto, pero en ella existe una corriente “mística hebrea”, un aspecto interior que es más difícil de alcanzar, al cual se le denomina Kabbalah, la Sabiduría de Israel -la verdadera- que no debe confundirse con el judaísmo Religioso ortodoxo propiamente dicho, pero si representa la totalidad de los esfuerzos realizados para interpretar el sentido del judaísmo ortodoxo, la Kabbalah se inicia con el propio judaísmo; no hay algo separado, la Kabbalah es algo tan central en el Judaísmo, como el corazón lo es en el cuerpo. (Vuelve a leer el párrafo detenidamente).

Aclarados estos puntos, puedo decir lo siguiente… Un verdadero místico judío, debería oscilar entre las enseñanzas de dos grandes maestros Luria y Abulafia.

Por esta razón, voy a escribir dos artículos que en realidad son uno, el primero dedicado a una de las prácticas meditativas de Rabí Abraham Abulafia, y el segundo dedicado a una práctica meditativa del Arizal conocida como Yijudim.

שערי קדושה Shaare Kedusha del Rabino Jaim Vital, discípulo del Arizal, esta enteramente basado ​​en la teoría de Abulafia. Y en el cuarto capítulo (no presente en ninguna edición impresa, menciona a Abulafia).

Siempre deberíamos hacer todos los esfuerzos posibles en el ascenso hacia el Ein Sof como Abulafia y, por otra parte tener la humildad del Arizal de comprender que siempre tenemos enfrente de nuestras limitaciones al Ein Sof. El primero es el prototipo del hombre que desea progresar a pesar de las limitaciones estructurales, mientras que el segundo es el hombre que acepta los limites estructurales cuando han sido temporalmente alcanzados.

Ahora si….

De Rabí Abraham ben Shemuel Abulafia, podríamos decir, sin temor de perder, que es uno de los actores más ilustres de la Kabbalah medieval. Un personaje que generó toda clase de sentimientos en sus contemporáneos, incluso el Rashba, autoridad Halájica de su época lo prohibió, y se opuso a él ferreamente, y esto no era de esperarse, pues al final de su vida debido a sus estudios místicos, Abulafia llegó a creer primero que él era un profeta; y en un libro profético, declaró que Dios había hablado con él. Se cree (aunque no esta probado) que en Messina, en la isla de Sicilia, donde fue bien recibido, y ganó discípulos, se declaró a sí mismo el Mesías y anunció 1290 como el año del comienzo de la era mesiánica.

Dos de sus discípulos, José Gikatilla y Samuel, ambos de Medinaceli, afirmaron más tarde a ser profetas y taumaturgos. Este último predijo en lenguaje místico en Ayllón en Segovia el advenimiento del Mesías

Aún hoy en día ninguno de sus trabajos ha sido traducido en su totalidad a ninguna lengua occidental, salvo algunos fragmentos, por lo que no podemos dejarlo sin un espacio en este blog.

1240 - Nació en Zaragoza, Aragón.

1258 - Fue llevado por sus padres a Tudela, en Navarra, donde su anciano padre Samuel Abulafia lo instruyó cuidadosamente en la Biblia y el Talmud.

1258 - Su padre murió, y dos años más tarde, Abraham comenzó una vida de vagabundeo incesante.- En primer viaje fue a Palestina, por lo tanto, tenía la intención de iniciar y encontrar el legendario río Sambation y las diez tribus perdidas.- Escribió diligentemente sobre temas cabalísticos, filosóficos y gramaticales, logrado rodearse de numerosos alumnos, a quien le impartió gran parte de su propio entusiasmo.

1271 - A su regreso a España se convirtió en objeto de visiones, y en la edad de treinta y un años, en Barcelona, ​​se sumergió en el estudio de la Sefer Yetzirah y sus numerosos comentarios. Este libro, y en particular el comentario y el método de la mística alemana, Eleazar de Worms, ejerció una profunda influencia sobre él, y tuvo el efecto de aumentar en gran medida su inclinación mística.

1279 - Escrito en Patras, en Grecia, el primero de sus libros proféticos, Sefer ha-Yashar (El Libro de los Justos).

1.280 - fue a Roma, con el fin de efectuar la conversión de Nicolás III el día antes de Año Nuevo. El Papa, a continuación, en Suriano, oyó hablar de ella, y dio órdenes para quemar el fanático, tan pronto como llegó a ese lugar.- Abulafia partió para Suriano y llegó allí 22 de agosto. Al pasar por la puerta exterior, se enteró de que el Papa había sucumbido a un ataque de apoplejía durante la noche anterior.- Echado en la cárcel por los frailes menores, pero fue liberado después de la detención de cuatro semanas. Estaba al lado oyó en Sicilia, donde apareció como un profeta y Mesías.

1285-1288 - Abulafia tuvo que tomar el bastón del peregrino de nuevo, y en condiciones penosas compiló su "Sefer ha-Ot" (El Libro de la muestra) en la pequeña isla de Comino, cerca de Malta.

1291 - Escribió su último, y tal vez su más inteligible, trabajo, "Imre Shefer" (Palabras de belleza); después de esto se pierde todo rastro de él. Murió en Comino, archipiélago maltés.


Estudiante de los escritos de Moisés Maimónides y de Hillel de Verona.  

 
Aunque aquí, no pretendemos escribir aquí un tratado biográfico, sino más bien analizar y reflexionar sobre sus técnicas meditativas, Abulafia rompe con la tendencia generalizada a la pseudo epigrafía y al anonimato que se dio durante la Edad Media entre los autores judíos, especialmente entre místicos y cabalistas. Él, por el contrario, proporciona en sus escritos bastantes detalles de tipo autobiográfico; en su obra אוצר עדן גנוז "Otsar Eden Ganuz" (“Tesoro del Edén oculto”) hablando de su vida, sus estudios y sus maestros, ademas de ser un extenso comentario sobre el Sefer Yetzirah escrito en Sicilia en 1286.

Es a "Otsar Eden Ganuzque dedicaremos espacio en este articulo, manteniendo la linea editorial de este blog: "revelando solo lo que nos esta permitido revelar", pero con el fin de generar en mis lectores el deseo de profundizar mas, siguiendo siempre la premisa de "Debes ponerte a la altura de lo que aprendes". Y porque este es el libro teórico más importante de Abulafia en mi opinión, y esencial para cualquier estudiante (obviamente serio) de Kabbalah, y de los demás libros proféticos del autor, pero igual se tendrán problemas para entender si no se han adquirido amplios conocimientos sobre el tema.

אוצר עדן גנוז  אברהם בן שמואל אבולעפיה

En la década de los 60s, las prácticas místicas atraían a muchos judíos hacia el budismo y al hinduismo, así como a otras religiones "orientales", ya que el judaísmo religioso, no es bien conocido por sus prácticas contemplativas. Porque es una regla que el enfoque principal para los estudiantes siempre sea el estudio de Talmud y la Torah. El estudio talmúdico, es un reto que exige fluidez en hebreo y arameo, así como el uso de la lógica única, que si bien se logran dos resultados importantes: una mente transformada, y una anchura ampliada de habilidades intelectuales, pocas personas son capaces de apreciar los resultados de este tipo de estudio como una práctica contemplativa.

Es por esta razón, quizás que el el Rabino Aryeh Kaplan, publicito las enseñanzas de Abulafia (A quien ofrece gran respeto, y al tiempo que reconoce las muchas controversias que lo rodean) para demostrar que dentro del Judaísmo se conocían estas practicas, y por el tipo de experiencias que estas proveían; y además para adentrase en ellas no hay forma de evitar efectivamente el aprendizaje del idioma, los símbolos y los términos del judaísmo y la Kabbalah, ya que el enfoque principal de Abulafia estaba en permutaciones de letras, de frases y palabras de la Biblia, la utilización de un método de escribir realmente ellos, así como ellos entonando, con el fin de alcanzar estados de revelación. También participan en ejercicios de respiración elaborados y los movimientos del cuerpo, sobre todo con los movimientos de la cabeza.

La actividad literaria de Abulafia abarca los años 1271-1291, y consta de varios libros, tratados de gramática, y los poemas, de los cuales sobrevivieron muy pocos.

Las técnicas de meditación creado por Abraham Abulafia y sus seguidores son inusuales en varios aspectos. Explica el Jojmat ha-Tzeruf, o la “Ciencia de la combinación de las letras”: constituye una guía metódica para la meditación con ayuda de las letras y sus grafías. La finalidad de esta disciplina es provocar, con ayuda de una meditación metódica, un nuevo estado de conciencia, que puede ser definido como un movimiento armonioso de pensamiento puro que ha roto toda relación con los sentidos.  

Sus técnicas son inusuales en varios aspectos:
  • Son algunas de las técnicas más claras en toda la Kabbalah, y vienen con instrucciones de que incluso un principiante puede entender.
  • Abulafia explica precisamente el por qué las técnicas de trabajo, y sus explicaciones están principalmente basadas en su síntesis particular de la Kabbalah y la filosofía de Maimónides. 
  • Las prácticas de Abulafia están destinadas claramente para lograr una experiencia mística en particular; y no son especulaciones sobre el cosmos, o elaboraciones sobre los mandamientos. Más bien, son recetas para la experiencia.
El método de Abulafia incluye una serie de pasos.
  • El primer paso: la preparación: el iniciado purifica a sí mismo a través del ayuno, el uso de las filacterias, y ponerse prendas de color blanco puro.
  • El segundo paso: el místico escribe a cabo grupos de letras específicas y sus permutaciones.
  • El tercer paso, maniobras fisiológicas: el místico canta las letras en conjunto con los patrones respiratorios específicos, así como colocación de la cabeza.
  • El cuarto paso: las imágenes mentales de letras y formas humanas: el místico imagina una forma humana, y él mismo sin un cuerpo. Entonces el místico 'dibuja' las letras mentalmente, los proyecta sobre la "pantalla" de la "facultad imaginativa", es decir que mentalmente imagina los patrones de letras.
Presta atención a los pasos. 

Muchas técnicas de meditación utilizan la repetición o canto de palabras y frases. El sistema de Abulafia, añade un poco más, para él la escritura juega un papel muy importante, por lo que ademas de recitar las diversas combinaciones de letras, el iniciado debe escribirlas. Una técnica particularmente efectiva según Abulafia es tomar una palabra y permutar sus letras de todas las formas posibles.

En Or HaShejel, la Luz del Intelecto, Abulafia explica una técnica especial que se conoce como movimiento cíclico, Galgal גַּלְגַּל, mediante la permuta de las letras de una palabra de un modo preestablecido. Escribir de esta forma es un tipo de meditación en el que se hace uso tanto del sendero del cuerpo como del intelecto.

En Kabbalah hemos aprendido que las letras son la esencia, la materia prima misma de la Creación, por consiguiente al escribirlas y permutarlas podemos canalizar esas fuerzas a nuestro propio ser espiritual, mis estudiantes están claros en el uso de esta practica. Para meditar de esta forma ten la pluma en las manos como si fuera la lanza de un guerrero. cuando pienses en algo y lo pronuncies en tu corazón, exprésalo también con tu boca. Escucha con cuidado y presta atención a lo que emana de tus labios. Que tus oídos escuchen lo que tus labios hablan y entiende con el corazón el sentido de estas expresiones.











29 de diciembre de 2015

Tu Camino


Tu Camino es Tu camino y no es el camino del Otro, no obligues al Otro a cambiar Su camino, ¿Por qué anulaste el camino del Otro que era Su camino?Tu camino no es el camino del Otro, ni el camino del Otro es Tu camino.

Rabí Abraham Abulafia. 

27 de diciembre de 2015

Buena apariencia.


En el Templo Sagrado, la vestimenta que utilizaban los Cohanim (sacerdotes) estaba constituida por objetos simples: una capa, pantalones, una gorra y un cinturón, todos ellos de color blanco. Y eso era todo. Lo suficiente para cumplir su propósito de ropas – cubrir el cuerpo – y nada más. 

Aparentemente, “la ropa no hace al hombre” – en especial cuando está sirviendo a Dios.

Es gracioso cómo ha cambiado el mundo.

Hoy en día, la ropa se ha convertido en una expresión de lo físico. Enfatiza la forma y figura. Atrae con sus colores y diseños. Crea estatus – a pesar de que sea un estatus irreal. En lugar de permitirnos dirigir nuestra atención hacia el alma divina que hay en aquellos que nos rodean, la ropa hace justamente lo contrario. Nos distrae de quien es realmente la persona al crear una impresión superficial.

Las vestimentas de los Cohanim eran simples porque sus acciones eran lo que importaba, y no sus ropas. Verse bien puede ser un simple sustituto, un placer falso que otorgue una mera ilusión de la perfección y belleza que todos buscamos.

Sí, es importante verse impecable y presentable, pero más importante que “verse bien” es “hacer el bien”. No te contentes con crear una impresión en base a tu forma de vestir; mejor, primero transfórmate en una persona cuyas acciones son lo que realmente cuenta.