10 de junio de 2011

Adam Tejilat


Es conveniente que antes de leer este post leas el siguiente más antiguo, porque este es su continuación.


Hola a todos, anoche estaba estudiando el Midrash “Las letras de Rabí Akiba” (Otiot d'Rabi Akiba)  y quisiera comenzar este post con la siguiente reflexión:

Está escrito: “Porque El habló, y fue; El ordenó, y perduró…” Salmo 33,  lo cual señala muy claro que por su palabra Los Cielos y la Tierra fueron hechos, pero si leemos en el Génesis con respecto a la creación de Adam nos damos cuenta que dice: “Entonces El Eterno Dios formó al hombre del polvo de la tierra” (2,7) no dice “Dijo Dios hágase el hombre y el hombre se formó” como en el caso de la luz, las luminarias, los reptiles y aves… sino “formó al Hombre”  (de quien se dice además “hizo al hombre, formó al hombre y lo creó” Génesis, 1:26, 2:7, 1:27) para “hacer, formar o crear algo” debemos usar nuestras manos ¿cierto? Entonces deducimos del versículo que Dios hizo al hombre de un modo especial y diferente al resto de la creación, pues lo hizo “con sus manos”, no con su palabra, y con un objetivo muy especial… (El Rabino Aharón Shlenzinger, desarrolla esto de forma muy didáctica, como es su estilo en su libro de Numerología publicado por la Editorial Obelisco)    

Sobre esto deduce Rabí Akiba, una importante enseñanza a través del sistema del Jitas llamado Atbash, donde la letra Alef se convierte (intercambia) en tav.

Alef-Tav, de donde:

Alef es primera letra de Adam y Tav la primera letra de Tejilat.

Tejilat se traduce como “Principio, inicial y primordial” deduciendo de esto que Adam es el Principio de la Creación. 

Analicemos esto de manera más profunda… Usando el libro HaAkadama Le Sefer Ha Zohar (Introducción al libro del Zohar) de nuestro Maestro el Rabino y Sabio Kabalísta Yehuda Ben Simja.

Ya hemos dicho en post más antiguos que los cinco mundos que incluyen toda la realidad que se  extiende desde el Infinito hacia este mundo. Es importante aclarar también y como punto aislado que este universo físico, se inviste sólo las últimas dos Sefirot del mundo de Assiah.

Es importante saber que los mundos (Atzilut, Briah, Yetzira y Assiah, que desde este momento vamos abreviar ABYA) están incluidos uno en el otro y en cada uno de estos mundos hay cinco mundos, las cinco sefirot: Keter, Jojmá, Biná, TIFERET (lo escribimos en mayúsculas pues incluye las Sefirot de Jésed, Guevura, Tiferet, Yesod) y Maljut  (Abreviadas KJBTM), donde las cinco luces Nefesh, Ruaj, Neshama, Jaya y Yejida (las cuales abreviaremos así NRNJY) están vestidas, las cuales corresponden a los cinco mundos.   

Y además de las cinco sefirot KJBTM en cada mundo existen las cuatro categorías espirituales:

Inanimado, Vegetativo, Animado y Hablante (los cuales abreviaremos IVAH)

Donde: 

El Hablante es considerada como el alma del hombre en ese mundo.
El Animado es considerada como los ángeles en ese mundo. 
Lo Vegetativo es llamada las ropas en ese mundo
Lo Inanimado son los vestíbulos en ese mundo

Todas ellas están vestidas una sobre otra:

El “Hablante” la cual representa las almas de las personas, está vestida en las cinco sefirot santas (KJBTM) en ese lugar. 
El Animado, la cual representa los ángeles, está vestida sobre las almas; 
El Vegetativo la cual es las ropas, viste a los ángeles, 
Y el Inanimado es decir, los vestíbulos gira alrededor de ellas.   

La vestidura significa que ellas sirven una a la otra y evolucionan a partir de la otra, como hemos aclarado con el cuerpo Inanimado, Vegetativo, Animado y “Hablante” de este mundo, ya que las tres categorías: Inanimado, Vegetativo, Animado, no se extendieron independientemente, sino sólo si lo hace la cuarta categoría, la cual es el hombre, quien puede evolucionar y ascender por ellas. Por consiguiente, el propósito de éstas es el de servir al hombre y serle útiles.

Así es en todos los mundos espirituales. Las tres categorías: Inanimado, Vegetativo e Animado, se extienden en ese mundo sólo con el fin de servir y ser útiles al “Hablante” en ese mundo, el cual es el alma del hombre. Por consiguiente, se considera que todas ellas visten el alma del hombre, lo que significa servirle, así el hombre es el objeto primordial de la Creación.  Cuando el hombre nace, inmediatamente recibe un alma sagrada. Pero no un alma actual, sino el posterior de ella, es decir, su última categoría, la cual es llamada “un punto” debido a su pequeñez. Está vestido en un corazón del hombre, en su voluntad de recibir, la cual es fijada primeramente en un corazón del hombre. 

Y conoce esta norma, pues todo lo que encontrarás en la realidad en general, lo encontrarás en cada mundo, incluso en la partícula más pequeña de ellos. De modo que justamente hay cinco mundos en la realidad, los cuales son las cinco sefirot KJBTM, así hay cinco sefirot KJBTM en cada mundo y hay cinco sefirot en la partícula más pequeña de ese mundo. 

De esta forma establecemos que su mundo está dividido en: Inanimado, Vegetativo, Animado y “Hablante” (IVAH). Éstos corresponden a las cuatro sefirot JBTM: el Inanimado corresponde a Maljut, el Vegetativo a Tiferet, el Animado a Biná, el “Hablante” a Jojmá y la raíz de ellos corresponde a Keter. Además, incluso en la partícula más pequeña de cada especie en IVAH hay cuatro categorías internas de IVAH, así que en un componente aislado de la especie “Hablante”, representado incluso en una persona, hay también IVAH, lo cual conforma las cuatro partes de su deseo de recibir donde el punto de la santidad está vestido.


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