16 de marzo de 2019

La batalla contra Amalek

Hoy precisamente leímos el fragmento zajor, en el que se nos ordena que no debemos olvidar el daño que nos hizo Amalek. 
 
Amalek fue el primer pueblo que atacó a Israel luego de su salida de Egipto, y posterior a todos los milagros que Hashem hizo frente a los ojos de todos.
 
En un sentido más profundo, dice en el Midrash y dice Rashi, que Amalek está relacionado con la palabra “frialdad”, y esta enseñanza la deduce que la palabra korjá, que quiere decir "se topó contigo" se relaciona con kor, ‘frío’. O sea, se puede entender que lo que Amalek nos hizo fue “enfriarnos” en el camino. Además que nombre Amalek (=240) equivale numéricamente a la palabra safek, duda.
 
De acuerdo con la Sabíduria de la Kabbalah, aprendemos que en el corazón [Metafórico] del hombre, Israel es, la voluntad del alma de retornar a su fuente, el Infinito/ Ein-Sof.
 
Entonces ¿que debe recordar el Israel interior? Lo que debemos recordar es que la duda provoca indiferencia y abre el camino hacia una rotunda caída espiritual. Que nunca debemos poner a parte nuestro amor y enfriarlo, y dejar de ser cálidos y entusiastas en el amor de unos hacia otros.
 
¿Cómo se enfría nuestro Israel? Por medio de la arrogancia y el orgullo, porque Amalek significa arrogancia, menosprecio y orgullo. Lo principal que lo lleva a uno a amar a su amigo es cuando cada uno ve que es inferior y despreciable, que siempre busca fallas en todo lo que hace y ve la virtud de su amigo y de sus acciones y que él es mayor ante sus ojos, y que ama a su amigo y está unido a él.
 
Pero si piensa que él es mayor y siente orgullo, ve las fallas de su amigo por medio de esto y entonces lo odia, ya que a él le parece que su amigo está muy bajo. 
 
Amalek enfrió la calidez y el entusiasmo que Israel sentía anteriormente al amarse los unos a los otros.
 
Con lo anterior interpreta.... Hay tres preceptos en la Torah que se ocupan de Amalek. 
 
El primero se trata de un precepto positivo de recordar lo que nos infligió Amalek, tal como está escrito (Deuteronomio 25:17):” Recuerda lo que te hizo Amalek en el camino, a la salida de Egipto”. 
 
El segundo es un precepto restrictivo de no olvidar lo que nos infligió tal como está escrito (ídem versículo 19): “No lo olvides”. 
 
El tercer precepto es positivo, y se trata de eliminar del mundo la simiente de Amalek, tal como está escrito: 
 
“Y será que al conceder reposo el Eterno tu D’s, a ti, de todos tus enemigos de en derredor, en la tierra que HaShem tu D’s., te concede a ti por heredad para poseerla: habrás de borrar la mención de Amalek de bajo los cielos”.
 
Abrazos

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