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25 de febrero de 2017

"Kavanah" para la Lectura del Shemá I



B"H
Shavua Tov,

La Kabbalah, es una explicación profunda del modo correcto de andar por la vida.
Comencé a escribir [recopilar] este artículo el jueves por la noche, y pasé todo este Shabat (mevarjim) pensando en la Lectura del Shemá (Kriat Shemá) y la Unificación que produce. La razón de esto radica en que en este mes que se inicia "debemos aumentar nuestra alegría", y no hay mayor alegría para el alma que apegarse al Eterno.
Inmediatamente luego de la Havdalah, me gustaría que iniciemos la semana conversando acerca de la Kavanah (intención) que debemos tener al momento de recitar el Shemá.

Les dejo un recopilación.
El Shemá recibe a menudo el apelativo de “Unificación del Nombre” (Bereshit Rabba 20) y además el Zohar (Tikune Zohar 66, 98a) nos presenta un Yijud especifico asociado a este versículo, algo así como:

“Cuando alguien quiere unificar el Santo Bendito sea y Su Presencia Divina (los aspectos masculino y femeninos de lo Divino) tiene que desterrar todo otro pensamiento. [Tales pensamientos] son las klipot, respecto a lo cual está escrito: “Hay muchos pensamientos en el corazón del hombre” (Mishle 19:21). Uno debe entonces traer a su mente la Presencia Divina, tal como continúa el versículo: “Pero el consejo de D-os morará en él”. Cuando un hombre se llega a su mujer, tiene que desvestirse por completo para ser uno con ella, como esta escrito: “serán una sola carne” (Bereshit 2:21). De forma similar, tiene que quitarse todos los otros [pensamientos que sirven al alma de] vestiduras cuando hace la Unificación dos veces al día, declarando: “Escucha Israel, el Eterno nuestro D-os, el Eterno es Uno”

Las ultimas palabras palabras de Rabí Akiva, fueron precisamente las del Shemá, es decir su último aliento fue para Unificar el Nombre del Eterno.

Las intenciones principales

Antes de la lectura del Shemá (Kriat Shemá) hay que reconocer que se está a punto de cumplir con una mitzvah ordenada por la Torah [mitzvah de'oraita], se debe tener la intención explícita (Kavanah) de que con esta acción está cumpliendo una obligación de la Torah.

El principal punto de recitar Shemá es con el propósito expreso de kabalat ole Maljut shamayim (aceptando el soberano dominio de Hashem sobre todos los asuntos)
El Shemá declara la unicidad del Eterno y además incluye la totalidad de los Diez Mandamientos. Al pronunciar el primer verso se expresa la Emunah (certeza) y el Devekut (Apego) al Eterno, a su Torah y sus mitzvot.

Si  no se tuvieron estas dos intenciones (Kavanot) se debe repetir la lectura de Shemá (Kriat She'ma) de nuevo, con Kavanah.

Si se tiene que repetir el verso de Shemá Yisrael en la sinagoga, hay que hacerlo en voz baja, para que nadie interprete la repetición como una señal de que se es un hereje y está practicando politeísmo diciendo que hay más de un Poder que gobierna el mundo, El Cielo no lo permita. En privado, se puede repetir el verso en voz alta, así lo recibí de mi maestro.
La lectura del Shema 
La lectura del Shemá esta compuesta por tres secciones de la Torah y una breve frase intercalada.

Shemá Israel (Escucha Israel, Devarim 6:4-9),  
VeHayá im Shamoa (Y acontecerá, si obedeciereis, Devarim 11:13-21), 
y la sección y la sección que trata del precepto de los Tzitzit (Bamidvar 15:13-21). 

Estas tres secciones contienen en total 245 palabras, pero para que totalicen 248 palabras, el total de la suma de los órganos del Cuerpo Humano (Mishná, tratado de Oalot 1:8) en las comunidades sefardíes repetimos las ultimas tres palabras Ado-nay Elokeijem Emet, aun cuando recemos solos. Existe una majaloket (polémica legal) en cuanto a este punto, de cómo completar las 248 palabras.

Quien recita el Shemá cuidadosamente y con devoción, purifica cada miembro de su cuerpo. Se ha dicho que las 248 palabras, trae fuerte unificación en lo alto (Shulján Aruj Oraj Jaim 61:3; Mishná Brurá). Trae la curación física, la de los huesos en éste Mundo, y también otorga el bienestar espiritual, en el Mundo por venir (Olam Habá). Rabí Yosef Caro, en su Bet Yosef también señala, que el hecho de decir todas aquellas 248 palabras, nos protegerá de daños, a lo largo de todo el día.

“El Jardín del Edén con todos sus deleites fue creado para aquellos que pronuncian el versículo del Shemá con la debida concentración”.

Los dos primeros versos

Al pronunciar el primer verso se expresa la Emunah (certeza) y el Devekut (Apego) al Eterno, a su Torah y sus mitzvot.

Se acostumbra a recitar estas primeras seis palabras en voz alta, a fin de estimular la concentración, también colocamos la mano, para no observar ninguna otra cosa, que pueda distraer su concentración.



La forma correcta de hacerlo, de acuerdo con las enseñanzas del Arizal, y así lo recibí de mi maestro, es que debemos cubrir los ojos con la mano derecha, mientras se sostiene los tzitzit (flecos) con la mano izquierda, afirmada contra el corazón. Puesto que se menciona expresamente que su mano izquierda sostiene a los tzitzit contra su corazón, se entiende que incluso una persona zurda, deberá usar su mano derecha para cubrirse los ojos.
 
En este mundo debemos cerrar nuestros ojos físicos, para revelar el ojo interior de Israel que contempla la Unidad Divina. Al proclamar verbalmente nuestro testimonio, unificamos los dos niveles de contacto, el del ojo y el de la boca.




La forma de pronunciarlo es:

"Shemá Israel, [“Escucha Israel,] (Pausa)

Ado-nay Elokenu, [El Eterno nuestro D-os,] (Pausa)

Ado-nay EJaD" [El Eterno es Uno”]
"El Eterno nuestro D-os" La primera mención del Shem Hameforash, indica que aceptamos el dominio de Hashem sobre nosotros, como nuestro D-os y Rey Soberano. La Segunda mención "El Eterno es Uno” es que Hashem NO posee socios, ni copartícipes, ni tan siquiera un próximo colaborador.
Según Rashí, en su comentario con relación a las dos menciones acota que el texto dice que es "nuestro ahora" y no de las demás naciones, pero luego dice "es Uno" porque en el futuro sera "Uno" para toda la humanidad (Mizraji; Sifte Jajamim).

El Maharal de Praga agrega que esto mismo constituye la prueba mas contundente de la unicidad de D-os, pues demuestra que aunque en la actualidad algunos hombres perciben la realidad como si hubiera otros poderes independientes de El, esa percepción es meramente ilusoria, puesto que llegará el momento en que todos percibirán claramente Su unicidad. Que se acerque ese día, y nuestros ojos puedan verlo.

La letra Ain de la primera palabra, Shema, "escucha", y la letra Dalet de la última, ejad, "uno", son escritas de mayor tamaño, y juntas forman la palabra ed, "testigo". El alma de cada judío es un "ojo"-testigo de la unidad esencial del Eterno. 

La Palabra EJaD



Con respecto a la letra Dalet...

Estiramos la pronunciación de la letra "Dalet", en la palabra "Ejad", lo suficiente como para meditar, en que HaKadosh Baruj Hu: Es Único en Su Universo, y Controla los cuatro puntos cardinales del mundo, así lo recibí de mi maestro.

Con respecto a esto:

1.No debemos alargar la pronunciación, más que en esta medida,

2. Se debe tener cuidado de enfatizar la letra "Dalet", lo suficiente como para que no suene como la letra "Resh", más se deberá prestar atención a no estirarla demasiado , debido a que en esta palabra , la letra "Dalet" es refuiá (suave) y no con daguesh. 
3. Por otro lado, si no tiene cuidado, podría alargarla tanto que se produciría un sonido semejante al de "Ejádeh" o "Ejádei". Que obviamente impugnan el recitado, por estar mal leída o dicha.

Con respecto a la letra Jet...

Existe otra majaloket, sobre si al decir la letra "Jet", habría que concentrarse en que el Dominio del Eterno, llena en los siete firmamentos y la Tierra  o si se debería aguardar, para hacerlo al pronunciar la letra "Dalet".

Según la opinión, por la que la concentración deberá tener lugar, particularmente al pronunciar la letra "Jet ", resulta obvio entonces, que no debemos apresurarnos, ni tragarnos la letra.

Incluso de acuerdo a la opinión de que debemos esperar a la letra "Dalet", tampoco debemos decir la letra "Jet" de forma apresurada, tal como lo que se hace con la letra Alef, porque la "Jet", tiene una vocal Kamatz por debajo, y no una vocal Jatef Kamatz, que indicaría que debe ser emitida con un leve énfasis.

Entonces... Apresurarse con la "Jet", podría causar un burdo equívoco u ofensa, si la palabra sonare como Ejd, palabra carente de significado y sentido. 

Con respecto a la letra Alef ...
 
La letra Alef, tiene una vocal "Segól", que es una vocal enunciada con menos énfasis. Los poskim (Autoridades rabínicas) notan que realzar la pronunciación de la Alef , podría hacer sonar la palabra, como si se dijera "Ay Jad ", que es como decir "Én Jad " es decir lo contrario, que "Él no es ..." o que "Uno no hay...". D-os no permita. 
 
De acuerdo con la Kabbalah

Las letras Alef y Jet corresponden a Zeir Anpin y la letra Dalet a Maljut. 

Ya que ellos son los Cielos y la Tierra.

Como ésta escrito: Si no permanece mi pacto -el Yesod- con el día y la noche , no he puesto las leyes de los Cielos y la Tierra (Irmiyahu 33:25).
 
Sobre la Alef y la Jet asociadas a los Cielos: se dirigió (El Rey Salomon) al El Santo, Bendito Sea, y le dijo: “Y tú oye, Cielos” (Melajim 8:30). Es decir, tu aspecto masculino inferior -Zeir Anpin- , oye las plegarias y los ruegos que ascienden a ti a través del aspecto femenino inferior Maljut. La letra Dalet del aspecto femenino inferior -Maljut- esta asociada a la Tierra. A esto se refiere lo escrito: “Los Cielos son mi Trono; la Tierra – aspecto femenino inferior Maljut- es el apoyo para mis pies-dice el aspecto masculino inferior -Zeir Anpin-“(Yeshayah 66:1). Zohar Mishpatim 116a.

Esto todo sobre la importancia del recitado del Shema, y alargar la pronunciación de la Jet , que corresponde a las 9 sefirot y finalizar con la pronunciación clara de la Dalet. Esto corresponde a unir los Cielos y la Tierra.

Las dos Unificaciones

Tras pronunciar la  proclamación, Shemá Israel, se agrega en voz baja:

"Baruj Shem Kevod Maljutó Leolam Vaed" “Bendito es el Nombre de Su gloria reinado por toda la eternidad”

Esta frase también está compuesta por seis palabras.

De acuerdo con la Kabbalah, se trata de dos unificaciones -la del Shemá Israel y la de -Baruj Shem-

La primera Unificación del Mundo de lo Alto -el Shemá- las seis palabras del primer verso aluden a los seis lados de Zeir Anpin y Nukva. Los seis lados de Zeir Anpin y Nukva deben unificarse para que se unan como uno de los seis lados superiores, que son Aba veIma (AVI) e Israel Saba y Tevuna (YESHSUT) para que se una con sus niveles y lograr de este modo que sus seis palabras se separen de las cáscaras o klipot,

Y la otra unificación del Mundo de lo Bajo -Baruj Shem…- para que se una con sus niveles, logrando también que sus seis palabras se separen de las cáscaras o klipot.

El nudo de la unificación del Mundo de lo Alto se efectúa hasta aquí: el Yesod, y de allí el Viviente de los Mundos se perfuma y el Mundo de los Alto se anuda a su unificación , y por esto se llama al Yesod “un lugar”.

Todos los niveles y los miembros se reúnen allí y todos son uno, sin disociación alguna, y no hay nivel en el que se reúnan con tal unidad salvo en ese lugar, el Yesod. En él todos se encubren de forma oculta, en un único deseo.

Hasta aquí, en este nivel, se unifica el mundo revelado al mundo oculto.

Resulta evidente que la unificación en el Mundo de lo Alto es la unificación verdadera y la máxima finalidad, es decir, lograr incluirse en el Ein verdadero, la Nada.

Por el contrario, el aspecto de la unificación en el Mundo de lo Bajo es lo que denominamos “la anulación del ser” bitul haiesh, pero no la inclusión en el Ein verdadero. Es decir, existen dos tipos de anulaciones o bitul:

a) el bitul esencial, asociado con la Jojmah, y con el nombre hebreo -ma-, y es con secuencia directa de la revelación de la Luz del Ein Sof. En este caso ya no se percibe ningún rastro del yo personal, de lo individual, del ser como una parte. Tal como lo expresó Moisés: “¿Y nosotros qué somos… ma?.

b) el bitul de lo Bajo es relacionado con el Maljut -el de Atzilut que influye sobre los otros mundos inferiores-. Este segundo bitul es similar al caso en el que un hombre le reconoce a otro que tiene razón, lo cual no implica que él mismo se anule ante su amigo.

Que Hashem nos ayude a alcanzar todas y cada una de estas Kavanot y cumplir con Su Voluntad. Amén.

3 de febrero de 2017

Estudiar la Torah

Si quieres "Estudiar el Tanaj" esfuérzate en conocer a profundidad sus relatos, para esto deberás leerlo al menos en dos lenguas, su original en hebreo, y su traducción (y más que traducción, interpretación) al arameo, entonces deberás leer los targumim de Onkelos y Jonathan.

Adicional a esto es necesario conocer los comentarios de los exégetas expertos como Rashí (el mas celebre y conocido, pero puedes buscar otros). Con Rashí y sus complementos (Tosafot) podrás adentrarte también en la Mishná y la Guemará.

Esto te dará suficiente apertura de lenguaje, vocabulario, para adentrarte al estudio profundo, y la otra dimensión... 

Podrás poner la mano a textos como Zohar, un comentario a la Torah, el Bahir y Yetzirah, y podrás leer el Raziel (sin pensar que se trata de brujería) pero para alcanzar esos textos tendrás que ir de la mano con los escritos del Arizal, y los comentarios de los mismos como Talmud Esser Sefirot y Sulam.

Además para adquirir profundidad y no perder la alegría propia de la vida, ayuda mucho condimentar un poco tus estudios con textos de las distintas ramas de la visión Jasídica como son el Tania (de la visión del Jasidismo Jabad) y Likutei Moharan (de la visión Jasidismo Breslov). 

Después de todo eso, puedes decir que estudias el Tanaj.