10 de mayo de 2015

El Mashiaj Leproso.

Nos asombra que cuando la Guemará (Sanhedrin 98,b) pregunta sobre el Mashíaj: ¿cuál es su nombre? Y responde: "el leproso".

La razón que da la Guemará es que sobre el Mashíaj está escrito: 

"Nuestra enfermedad cargó y nuestro dolor soportó" Ieshaiahu 53:4. 

Sin embargo, aunque el Mashíaj soporta enfermedad y sufrimiento, ¿qué obliga a calificarlo específicamente como un leproso'?
Ciertamente es un tema complejo, porque no se puede responder desde el sentido llano de la Torah, y hay que apelar a métodos de propios de la más alta perspectiva de análisis desde la cual entendemos la Torah (como lo son permutaciones de las raíces de una palabra, por ejemplo) Y esto puede ser mal interpretado e incluso mal usado por parte de quienes aún no tengan el cuadro completo.

Pero aun así, podemos sacarle algo de provecho a la pregunta, manteniendo el “cerco”, de todas formas al final la Torah se reviste de “Ropajes” para que nosotros podamos acercarnos a ella gradualmente, haciéndola parte de nuestras vidas. 

Cada Yehudí, tiene en su alma “un Punto”, el punto más profundo, el cual es la fuerza activadora que estimula el potencial de liderazgo, esto se denomina en la dimensión interior de la Torah “Neetzal HaMashiaj” (esta es quizás una de las más grandes enseñanzas del Jasidismo, transmitidas por el Baal Shem Tov) y hasta aquí llegamos con esto.

Lo importante es que cada Yehudi, tiene dentro de sí un potencial, un potencial mesiánico (es decir de liderazgo) que debe manifestar y que está en proporción con su nivel espiritual. Este tremendo potencial mesiánico (de liderazgo) de un Yehudi que ha alcanzado el nivel del tzadik permanece insatisfecho mientras el mundo no le permita manifestarlo. Esto lo puede llevar a una profunda frustración existencial, y es esta la enfermedad llamada Tzaarat, la cual es afección espiritual descrita equivocadamente como lepra; Rav Shimshon Rafael Hirsh prueba extensamente que tzaraat y lepra no son lo mismo. Está afección está relacionada con el Lashon Hara (hablar mal).

Los pensamientos de un Yehudi y la comprensión de su propia frustración existencial, en tanto el Mashíaj no esté aquí, son la rectificación de su estado de sufrimiento. 

La curación completa y verdadera para su frustración y enfermedad (Tzaarat) es la manifestación del Mashíaj (en este caso de su propio potencial de Liderazgo) quien traerá redención al mundo entero. Cuando un Yehudi toma conciencia de su potencial, se hace mensajero de Di-s, trazando una luz futura de redención en el presente. 

Di-s va a enviar al Mashíaj, cuando existan suficientes mensajeros que hayan preparado el camino para él. Hay que desarrollar ese potencial, Estudiando (Torah), Orando (Avodah) y haciendo actos de Bondad (Guemilut Jasadim) Dedicarnos con total abnegación a cumplir la voluntad Divina, prerrequisito para un verdadero liderazgo, dentro de nuestra propia realidad limitada, ciertamente, ayudamos a crear el clima espiritual adecuado para que Di-s sea el Rey y real gobernante del universo (objetivo de nuestra existencia) para revelarse completamente "como las aguas cubren el mar" ¡Que venga y que venga pronto!

6 de abril de 2015

Recorre primero el camino...

El Rabino Ben Itzjak, un autor a quien admiro mucho, compartió unas reflexiones muy acertadas acerca del lo qué es un maestro, o cómo debemos escoger un maestro.

Estos tips sirven incluso, para los que impartimos clases de estos temas.

El Rabino comienza comentando que responde a muchas preguntas y que las resume del modo más claro posible.

Entonces:

1. Si quieres estudiar de la Sabiduría de la Torá, busca un maestro que, basado en fuentes hebreas originales, la explique de acuerdo con interpretaciones de comentaristas tradicionales.

2. Si la persona que busca enseñarte no explica de dónde sabe sus conocimientos, aduciendo que "le fueron enseñados por sus maestros" o que "le fueron revelados", apártate de ella.

3. Si la persona que pretende enseñarte no conoce el hebreo bíblico a la perfección, y al menos algo de arameo apártate de ella.

4. Si la persona que intenta enseñarte no vive de acuerdo con el espíritu de la Torá (o al menos se esfuerza en hacerlo), ni respeta las leyes del Shabat, ni respeta las leyes alimenticias de la Torá, apártate de ella.

Y estas son las mas importantes, para quien enseña:

5. Si la persona que desea enseñarte mezcla distintas religiones, o distintos campos del conocimiento, y los funde en una sola teoría, y es la que quiere transmitirse, apártate de ella.

Apégate al origen, a la fuente, a la raíz, a los libros clásicos y en su idioma original. Y si después quieres continuar tu camino, entonces hazlo.

Pero no intentes renovar sin conocer las fuentes, ni intentes acortar camino antes de haberlo recorrido, al menos una vez, del principio al fin.

Mas claridad.... Imposible...

Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.

3 de abril de 2015

Pesaj y la Falta de Firmeza.


Saludos a mis lectores. 

Pesaj es en realidad “diferente de todas las demás noches”.

Agradezco a todos sus correos, sus mensajes por WhatsApp y BBM.

Mi prolongada ausencia (jamás ha habido una tan larga en el tiempo de existencia de este blog) se debe a que he estado sacando adelante un proyecto que tuvo un tiempo parado, o quizás requería de un espacio para realizar otras actividades. Gracias al Eterno, va tomando forma, y cuando la tenga definitivamente, lo compartiré con todos ustedes. 

Hoy me he tomado unos días de vacaciones previos a la Fiesta. Son mis estudiantes los que han tomado las riendas de la organización de la festividad. Hoy en este espacio abro una reflexión para todos, relacionada con Pesaj. Quizás vuelvo algo "desquitante" como me llama una amiga.

Pesaj, se traduce del hebreo por “Salto”… dato curioso no… pues es sin duda, en un sentido profundo “saltar” a niveles de crecimiento que regularmente sólo podrían ser alcanzados uno por uno… Pesaj es como subir una “Escalera; a toda velocidad, y saltando escalones de dos en dos, o de tres en tres” según sea tu condición.  Generalmente la llamamos la Festividad de la “Libertad” pero cabe la pregunta ¿Libertad de qué? 

Del Ego… pues como todos sabemos Mitzraim, es un código para denotar el ego del hombre y la incesante naturaleza reactiva y egoísta del ser humano, es decir cualquier aspecto de nuestra naturaleza que nos controla. 

Es la libertad que logramos en Pesaj, la del Ego y de sus mentiras, como:

Cuando tenga suficiente dinero y poder tendré seguridad total.
No compartiré con nadie ¡Ellos pueden ganarse las cosas como yo lo hice!
No necesito a nadie. La independencia total es una virtud.
Quizás no sea perfecto, pero soy mucho mejor que ellos.

Has escuchado una vocecilla que te dice cosas como estas ¿No?

Por "una espiritualidad real y no externa"   es el secreto contenido en la afirmación de los Sabios: Mitzvá haba´a leyadeja, al tajmitzena "cuando una mitzvá llegue a tus manos, no la dejes pasar"… es decir: No permitas que se haga Jametz... que se haga un acto externo y sin sentido.

No sé de que forma, ya ni lo recuerdo, me llego un artículo de una Señora llamada Mariana Caplan, que me pareció bastante adecuado y he decidido adaptarlo (algunas hasta las deje igual) para reflexionar en esta Festividad. El artículo se titula “10 enfermedades de transmisión espiritual”.

Quiero aclarar una cosa antes de continuar este escrito. Vayamos mas allá y definamos el término “Enfermedad”, es raro, pero  veces las cosas que consideramos “Obvias”, por el mero hecho de considerarlas “obvias” obviamos profundos significados, pues bien el término enfermedad proviene del latín infirmitas, que significa literalmente "falto de firmeza". 

La firmeza  está relacionada con seguridad o convencimiento, y tiene que ver con entereza, y  constancia.

La lucha real en el proceso de crecimiento espiritual equivale a mantenerse firme (seguros, convencidos, fuertes y constantes) en hacer carne lo que aprendemos (si no lo hacemos, simplemente no lo aprendimos) y balancear siempre. 

Espiritualidad de Comida Rápida:

Esta es una enfermedad muy común… Es casi un resfrió, sus síntomas consisten en  mezclar la espiritualidad “con una cultura que celebra la velocidad, la multitarea y la gratificación instantánea”.

La espiritualidad de comida rápida es un producto de la fantasía común y comprensible que el alivio del sufrimiento de nuestra condición humana puede ser rápido y fácil. 

Una cosa es clara: la transformación espiritual es un proceso que debe ser lento, simplemente porque hay que atender a detalles.

La espiritualidad de imitación:

El vestirse de blanco con ropas vaporosas, y querer ponerse una capa, hablar de la paz y la unidad con palabras bonitas… Esta enfermedad (falta de firmeza) “Espiritualidad de imitación” es la tendencia a hablar, vestirse y actuar como nos imaginamos (nos imaginamos) que una persona espiritual, lo haría. 

Se trata de un tipo de espiritualidad que imita la realización espiritual en la forma en que la tela de piel de leopardo imita a la piel real de un leopardo. Se ve desde lejos como piel de leopardo, pero ni desde cerca ni al tacto lo es.

Motivaciones confusas:

A pesar de que nuestro deseo de crecer es genuino y puro, a menudo se mezcla con otras motivaciones, entre ellas el deseo de ser amado, el deseo de pertenecer, la necesidad de llenar nuestro vacío interior, la creencia de que el camino espiritual nos liberará de nuestros sufrimientos, y la ambición espiritual (el deseo de ser especiales), ser mejor que, y ser “el elegido”. Yo vi un caso de esta común enfermedad (falta de firmeza) en una mujer que ayudaba a poner la “mesa del Shabat” pero no ayudaba a recoger los platos luego de la cena… ¿Cuántas veces no hemos nosotro hecho esto?
Identificarse con las experiencias espirituales:

En esta enfermedad, el ego se identifica con nuestras experiencias espirituales y las toma como propias, y empezamos a creer que estamos encarnando ideas que han surgido dentro de nosotros en determinados momentos. En la mayoría de los casos, no dura indefinidamente, aunque tiende a perdurar por largos periodos de tiempo en los que se creen iluminados y/o que funcionan como maestros espirituales, comienzo a dar consejos a todos, y disertar sobre las vidas de todos… 

El Ego Espiritualizado:

Esta enfermedad ocurre cuando la propia estructura de la personalidad del ego se mezcla arraigada y profundamente en conceptos espirituales e ideas. 

El resultado es una estructura del ego que es “a prueba de balas.” Cuando el ego se espiritualiza, somos invulnerables a la ayuda, nueva información o retroalimentación constructiva. 

Nos convertimos en seres humanos impenetrables y estancamos nuestro crecimiento espiritual, todo ello en nombre de la espiritualidad.

De esta hay que cuidarse mucho, sus síntomas son bidireccionales… Yo me contagie, y cuando caí en cuenta, y que podía aprender de otros, y que podía establecer “retroalimentación” con las personas, y que cada ser aporta, otros “enfermos de Ego espiritualizado”… comenzaron a tomar conclusiones inadecuadas. 

La producción en masa de los maestros espirituales:

“Hágase maestro espiritual en 20 horas, conozca todas las respuestas y sea ligero en sus opiniones” Hay una serie de tradiciones espirituales de moda en la actualidad que producen personas que se creen estar a un nivel de iluminación espiritual, o maestría, que está mucho más allá de su nivel real. 

Esta enfermedad funciona como una cinta transportadora espiritual: ponte en este resplandor, consigue aquella visión, y bam! 

Estás iluminado y listo para iluminar a otros en forma similar. El problema no es que estos profesores instruyan sino que se presentan como si hubiesen alcanzado la maestría espiritual y opinan.

El orgullo espiritual:

El orgullo espiritual se produce cuando el practicante, a través de años de esfuerzo, en realidad ha alcanzado un cierto nivel de sabiduría y usa ese logro para justificar el cierre a más experiencias. 

Una sensación de “superioridad espiritual” es otro síntoma de esta enfermedad de transmisión espiritual. Hay que cuidarse y tomar los medicamentos adecuados.

Se manifiesta como una sutil sensación de que “yo soy mejor que otros, más sabio, y por encima, porque yo soy espiritual.”

La mente del grupo:

También se describe como pensamiento de grupo, la mentalidad de culto, la mente de grupo es un virus insidioso que contiene muchos elementos de la codependencia tradicionales. 

Un grupo espiritual tiene acuerdos sutiles e inconscientes con respecto a la forma correcta de pensar, hablar, abrazar, vestirse y actuar. 

Los individuos y los grupos infectados con “mente de grupo” rechazan los individuos, las actitudes y circunstancias que no se ajusten a las normas a menudo no escritas del grupo u “Organización”.

El complejo del pueblo elegido:

Es la creencia de que “Nuestro grupo está más evolucionado espiritualmente, es más potente, inteligente y, en pocas palabras, mejor que cualquier otro grupo”.

Existe una importante (lean bien) distinción entre el reconocimiento de que uno ha encontrado el camino correcto, el profesor adecuado, o la comunidad correcta para sí mismos, y el haber encontrado “al elegido”. 

El virus mortal: “Yo He Llegado”:

Esta enfermedad es tan potente que tiene la capacidad de ser terminal y mortal para nuestra evolución espiritual. 

Esta es la creencia de que “he llegado” al objetivo final de la senda espiritual. Nuestro progreso espiritual termina en el punto donde se concreta esta idea en nuestra mente, porque el momento en que comenzamos a creer que hemos llegado al final del camino, un mayor crecimiento se detiene. El Ego, logro su objetivo…

En Pesaj tienes la fuerza para obtener la libertad de todas estas "Faltas de firmeza" es decir de Constancia, de seguridad, de compromiso real, frente a motivaciones reales....

9 de diciembre de 2014

Dvekut

"La realización de Mitzva sin Dvekut carece de sentido" estuve ausente un tiempo, pero pronto estaré de vuelta.

24 de noviembre de 2014

¿Mikve, una piscina común?


Hace un tiempo atrás una persona (con la que compartí durante algún tiempo) comenzó a hacer comentarios anónimos aquí en el blog, de carácter ofensivo y  algunos de connotación racista... para una visión como la de él, yo no podría ser considerado "purista", si bien fue extremo y un poco desenfocado en sus comentarios (digo desenfocado por su lenguaje ofensivo) en algo tiene "razón": Hay cosas en las que hay que ser "ortodoxo" (con esto quiero decir "apegado") en su cumplimiento (y no por eso debo ser ofensivo). El Mikve es una de ellas.

La Mikve es el espacio donde se realizan los baños de purificación.

Se trata de un contenedor de agua donde una persona pueda sumergirse completamente. La Mikve no puede estar llena con agua estancada, sino que tiene que ser agua corriente.

Puede ser utilizada tanto por hombres como por mujeres, aunque hoy en día solo las mujeres conservan la obligación de utilizar la Mikve en forma ritual 7 días después de la culminación de cada ciclo menstrual. Algunos hombres acostumbran a utilizar la Mikve solo en la víspera de Yom Kipur, el día del Perdón, mientras que entre los Jasídicos lo hacen a diario.

En una oportunidad unas personas me dijeron algo así como: “me fui al club, a hacer Mikve” y yo inmediatamente pregunte: ¿Ese club tiene Mikve? a lo que me respondieron: “Noo, la piscina”…

No se trata de ser purista, ni ortodoxo, ni nada de esas cosas, ni “judaico”,  ni de ser “pseudo-consciente”, se trata de una  “Verdadera Consciencia”… 

Decir que "puedo usar una piscina de un hotel como Mikve", es casi igual que decir que puedo asistir a un toque de Shofar, y que el “shofar” que "toquen" sea un tubo de cartón de esos que desechan en las tiendas de telas, clarooo, lo único es que hay que ser es “conscientes” de la energía del “Shofar”…   como dice mi bobe (mientras que hace un gesto un poco molesto con las manos) ¡siki, nooo se así es!… feh.


Podemos “dejar” de ser “puristas” en algunos aspectos, pero existe un límite... "El de la Torah" y cuando cruzamos este "limite" nos transformamos en “deformadores”. Hay preceptos llamados “Jukim” que son Decretos divinos, leyes que superan el razonamiento humano, pero que igualmente tienen el carácter de obligatorios, y el “Mikve” es uno de ellos. Por ser un precepto "Jukim" la Kabbalah asociada al "Mikve" es por demás profunda... y este no es el espacio para hablar de esas dimensiones. 

Si no puedo asistir a un “Mikve” construido para tal fin (hasta aquí se denomina ser “purista”)… puedo sumergirme en el mar, o en un lago o en cualquier cuerpo de agua natural (hasta aquí se denomina la “verdadera consciencia”)…  ¿por que? Porque la Torah establece dos opciones: 

1) un cuerpo de agua de lluvia;

2) un manantial de agua. 

Cada una de las dos opciones requiere de ciertas condiciones físicas, que hacen que adquiera y mantenga ese poder purificador, condiciones que no se cumplen en una piscina o bañera, la primera de agua no natural porque está estancada y tratada con fuertes fungicidas, y la segunda transportada por tubos, y mediante el uso de “bombas”.

El Mikve, tiene un poder mas alla de la limpieza física, es claramente demostrado, si tomamos en cuenta los requisitos personales para sumergirse en el mikve (tomados de la página de la Union Israelita):

La persona no debe tener absolutamente nada adherido al cuerpo que impida el contacto con el agua: tela adhesiva, manchas de tinta o sangre, prendas, cosméticos, prótesis dentales móviles, pintura de uñas, etc.

Los cabellos deben estar cuidadosamente desenredados y limpios, al igual que las uñas de manos y pies, las cuales deben haber sido recortadas previamente. Es menester que la persona cepille sus dientes y mantenga aseados sus ojos y nariz.

Un baño con abundante agua y jabón debe ser tomado inmediatamente antes de la inmersión ritual.

La persona debe sumergirse de pie, con los brazos y las piernas ligeramente separadas. Debe mantener ligeramente cerrados sus ojos y boca, y sus cabellos deben estar completamente sueltos.