17 de mayo de 2014

Notas sobre la Envidia.


Les cuento a todos que hoy cedí, hoy derribe un Idolo... 

Sigamos derribando Idolos... Tuve un sueño hace unos días en el que alguien metía en mi casa una imagen de una mujer con un niño en brazos. Esta imagen es una perversión de Eva (madre de todos los vivientes) y por lo tanto un objeto de Avoda Zara, y representa un aspecto de limitación en mí (¿arrogancia?) mi casa es mi esencia, y ese "alguien" es un aspecto de mi. 

Recuerda que "Israel" es una palabra compuesta, "Yashar El", "Directamente D-os", la Torah nos pide derribar todos los Idolos de la Tierra de Israel, de acuerdo con la Kabbalah, Israel es la Voluntad del Alma, de retornar a Su fuente ¡Entonces derribemos todo lo que nos impide acercarnos al Creador!

Los Idolos van mas allá de las estatuicas, los idolos son todas aquellas cosas que te roban la posibilidad de acercarte al Creador y a la Unidad, como son la arrogancia, la soberbia, la glotoneria, el querer tener la razón, el plagio, el hurto, cosas que te roban tus sueños... Idolatria es negarte a hablar con un amigo porque sientes que no te dió el tiempo que tu querias... Idolatria es no defender tus posiciones...

Nosotros debemos hacer el mayor esfuerzo posible en vivir en la unicidad del Creador.
Debemos utilizar apropiadamente (lo mejor que podamos) el poder del habla).
Es nuestra responsabilidad respetar la santidad de la vida.
Es nuestro deber respetar la propiedad ajena.
Es imperativo para nosotros respetar el vínculo familiar).
Hay que respetar a todas las criaturas creadas.
Y debemos por encima de todo promover los valores morales.

Hoy hablaremos de la Envidia, el Rabino Zelig Pliskin, hace una recopilacion de textos sagrados, que hablan del tema, aquí se las presento, mezcladas.

La envidia es como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee. Si te pones a analizar por lo general la gente no envidia las virtudes de alguien, sino los honores que esa persona recibe por sus virtudes (Jayai Hamussar, Vol. 2, pag. 209).



Y tambien es muy común que la gente se sienta envidiosa de alguien que ellos conocen que se haya hecho famoso, especialmente cuando tengan la sensación de que esa persona no merece el renombre que está obteniendo. (Mitzvos Halvovos 2:27). Pero la causa de estas envidia, está fundada en la arrogancia (Shaarey Kdushah 1:2). La persona arrogante considera que es arbitrario ó injusto que otro posea algo de lo que él carece. El que se conceptúa a sí mismo como mejor que los demás, se sentirá irritado si es superado por otros.

Tenemos que darnos cuenta que la envidia proviene de la insensatez y de la falta de comprensión. Cuando sientes envidia de alguien, no ganarás absolutamente nada ni le causarás perjuicio alguno a la persona que envidias, porque si tienes una tendencia a sentir envidia, tu existencia entera estará plagada de angustias. Estarás a la espera que los demás cometan errores para regocijarte cuando ello suceda. (Pele Yoatz: Kinaah). El único que sale perdiendo eres tú. Hay gente cuya necedad es tan pronunciada, que cada vez que ven a alguien del que saben que ha tenido buena suerte, se sienten dolidos y padecen sufrimientos. Están tan apesadumbrados por lo que los otros han logrado, que llegan a no experimentar placer alguno por lo que ellos mismos poseen. (Mesilas Yeshorim, Cap. 11).

Disfruta de lo que tienes y nunca tendrás que envidiar a los demás. Lo mejor que alguien pueda obtener de todo lo que llegue a poseer, de sus experiencias, habilidades o fama, ha de ser la felicidad. Si experimentas felicidad por lo que haces y tienes, nadie podrá realmente obtener mayor beneficio que tú por lo que has logrado. Jamás deberás pensar que careces de cosas, ya que el fin último de esas otras posesiones será el mismo que el de las que ya tienes en el presente: el de la felicidad. Desarrolla la actitud de sentirte satisfecho con lo que tienes, aun cuando los otros poseyeran más que tú. Considera como cuantioso lo que poseas, y escaso lo que tengan los demás, deseándoles a esas personas que incrementan sus actuales pertenencias. El envidioso siempre considerará que lo que él posee es demasiado poco, en tanto que les resulta excesivo lo que tienen los otros. El desea en realidad que ellos tengan cada vez menos. (Reshit Jojmah: shaar haanavah, Cap. 1).

P.D. Me gustaría que dejarás tu comentario ahora para el intercambio de ideas. 

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